COMERCIO LOCAL

Los comerciantes de Xinzo piden un impulso para frenar el goteo de cierres

En el último año cerraron más de una docena de establecimientos y sólo seis de los 29 ofertados en la Plaza están ocupados

Establecimientos cerrados en la avenida de Madrid, en la rúa Dous de Maio, y en la Plaza de Abastos limiana.
Establecimientos cerrados en la avenida de Madrid, en la rúa Dous de Maio, y en la Plaza de Abastos limiana.
Los comerciantes de Xinzo piden un impulso para frenar el goteo de cierres

No corren buenos tiempos para el sector del comercio en la capital limiana. La cruda realidad se hace palpable en las principales arterias de la villa, en donde cada vez hay mayor presencia de carteles fluorescentes de "se vende", "se traspasa" o "se alquila", así como de verjas bajadas. La proximidad a Ourense -a donde cada vez más gente acude desde Xinzo al centro comercial-, la irrupción de nuevas superficies comerciales en el entorno de la villa que evitan que potenciales compradores de concellos limítrofes se adentren en el centro como antaño y la falta de apoyo institucional son algunos de los motivos que esgrimen los pequeños empresarios ante esta situación.

Desde la asociación de Empresas y Comercios de A Limia, Pro Limia, -que celebrará en los próximos días una asamblea general para definir su futuro- su presidenta, Teresa Martínez, no esconde la realidad. "El comercio es el que está pasando por una situación más difícil, por mucho que nos animemos la competencia de las grandes superficies es terrible. Hacerle frente al centro comercial de Ourense en todo (ambiente, ocio, oferta y precio) es muy complicado", explica Martínez. "Nosotros competimos en trato personalizado y en cercanía, pero es difícil, la gente va a Ourense a pasar el rato y de paso compra", añade.

La situación que atraviesa la Plaza de Abastos de Xinzo es, si cabe, más desoladora, pues tan sólo cuenta en la actualidad con seis puestos ocupados de 29 que hay disponibles. El Concello de Xinzo modificó la ordenanza que regula el acceso al edificio en diciembre del pasado 2017, dando facilidades económicas a los pequeños comerciantes que quisieran instalarse allí, aunque tan sólo llamó la atención de dos nuevos vendedores que instalaron allí sus tiendas.

Sobre la situación actual del comercio de Xinzo también se manifestó el concejal responsable, Carlos Gómez. "El abrir y cerrar de negocios en la villa es una constante. A veces los propietarios de los establecimientos hacen un cálculo que después no corresponde a la realidad comercial de la villa", manifestó. "Aquí hablamos en varias ocasiones de rebajar los impuestos relacionados con la implantación de comercios, pero tenemos una losa encima, que es el plan de ajuste, que no nos permite hacer estas rebajas", añadió.


"Falta adaptación a lo que piden los clientes”


Patricio Sánchez, profesor de Economía Aplicada del Campus de Ourense, habla con respecto a esta cuestión de un problema que afecta no sólo a Xinzo, sino a otras villas similares, y que radica en dos cuestiones fundamentales. Por una parte, en que estas localidades tienen "cada vez menor capacidad económica" y, por la otra, en que suponen "el ejemplo más claro de la falta de adaptación a las nuevas necesidades del cliente o del servicio". El experto apunta también a la necesidad de que el Concello de Xinzo colabore con los vendedores: "Debe ayudarles a la hora de hacer campañas, ya que quizás una asociación de comerciantes no tenga entidad suficiente para hacer ciertas cosas y también formarles en nuevas estrategias de productos, en nuevas tecnologías y en redes sociales".