Lamelas: “Hay ahora más trabajo que hace 23 años"

El médico de Os Blancos se ha acogido a la prórroga: "Mi cabeza no está para jubilarse"

Lamelas: “Hay ahora más trabajo que hace 23 años"

Ya hay profesionales que se han acogido a la prórroga de la jubilación, uno de ellos es José Antonio Lamelas, médico del centro de salud de Os Blancos desde hace 23 años. A  sus 66, tiene, si cabe, más ilusión que al principio. Y en un ámbito, la Primaria, que precisa de efectivos como agua de mayo. 

"Quería seguir trabajando, se dio la oportunidad y no me lo pensé. Me encuentro muy bien física y psíquicamente", señala Lamelas, que recuerda los problemas de hace años que otros facultativos tuvieron que sufrir por los retiros forzosos a los 65 años. 

Cree que la escasez de médicos actual se originó durante el periodo de crisis, "cuando solo se reponía el 10% de las plazas". Espera que el aumento del número de plazas sirva para revertir la situación, que como conocedor desde dentro, cree que "es preocupante  ya a corto plazo". 

A él le gusta su trabajo en la zona rural, el contacto con los pacientes. "Los de mi época entrábamos por vocación, por eso queremos seguir, los de ahora no sé", subraya. Pero cree que los pequeños pueblos "no son atractivos", porque se están "vaciando". Y eso tiene sus inconvenientes: "Necesitamos una actualización constante, ver distintas patologías... Por eso la gente se cansa de estar aquí. Tengo claro que es necesaria una reorganización". 

Su vida como médico también se extiende a los centros de salud cercanos, ya que, debido a las ajustadas plantillas, se mueven a centros como el de Baltar o Calvos de Randín para cubrir vacaciones o bajas de otros compañeros. 

 Lamelas perfila el tipo de paciente que tienen en la actualidad: "Aunque cada vez hay menos gente, son más mayores, por lo que tengo más trabajo ahora que cuando llegué hace 23 años". 


MÁS CONSULTAS


Ahora hay más demanda que antes, la edad es más alta, y eso genera un vínculo más fuerte. "Vienen dos o tres veces a la semana a consulta", afirma, sin olvidarse de las atenciones a domicilio  que se hacen. "He prolongado por que estoy encantado en el pueblo y con la gente; creo que nos entendemos muy bien", asegura. 

Con la edad no todo son peores destrezas, puntualiza este veterano de la medicina: "Ahora tengo más paciencia que antes y más tiempo para estar con cada uno".También analiza cómo ha cambiado su función:"Antes hacíamos de médicos de familia y de pediatras, pero ahora no hay niños, y somos más geriatras que otra cosa". 

De momento, no lo duda. "Mi cabeza no está aún pensada para jubilarse".