AGENDA CULTURAL

"Frankenstein", sin clichés

La adaptación de la célebre obra de Mary Shelley llega este mediodía al Auditorio de Ourense buscando una reflexión sobre el respeto

Un momento de una representación de "Frankenstein, no soy un monstruo".
Un momento de una representación de "Frankenstein, no soy un monstruo".
"Frankenstein", sin clichés

Para celebrar el 200 aniversario de la publicación de la famosa obra de Mary Shelley, el Auditorio Municipal de Ourense acoge este mediodía la representación teatral "Frankenstein, no soy un monstruo".

La compañía malagueña Pata Teatro es la responsable de dar vida a esta historia. Su adaptación fue nominada en el año 2017 a los Premio Lorca del Teatro Andaluz, además de ser candidata actualmente a los Premios Max 2018 en la categoría de mejor espacio escénico.

"Teníamos muchas ganas de adaptar esta novela, porque queríamos alejarnos de los clichés de monstruo por los que la mayoría conocen 'Frankenstein", explica Macarena Pérez, codirectora y coguionista de la obra teatral.


Desde su primera representación en el año 2015, no han parado de recorrer la geografía española, "obteniendo muy buenos resultados, tanto desde el punto de vista del público como de la crítica", indica Macarena


La obra está pensada para entretener a toda la familia, desde los niños de entre 6 y 12 años hasta los adultos. "Es una comedia tierna y reflexiva centrada en el respecto a lo diferente, así como en el énfasis a la familia y a la amistad, poniendo de manifiesto que actualmente están un tanto en desuso", relata la codirectora.

En este "Frankenstein", "el monstruo es un personaje más cercano, que se va desarrollando a lo largo de la actuación, tanto en el plano personal como en el intelectual, lo que nos enseña a acercarnos a los demás sin juzgar y sin hacer caso a los estereotipos".

Sesenta minutos de reflexión, con una apuesta visual muy potente, combinada con las composiciones musicales del artista Jesús Durán, que pretenden hacer disfrutar a toda la familia. "Cada actuación es diferente, porque cada público afronta el espectáculo de una manera propia. Pero hay algo constante y es la sensación de sentirse enganchado, sin tiempo para aburrirse", concluye Macarena.