AGENDA CULTURAL

La vida después del daño cerebral

La colección de fotografías, proyecto de Fegadace, persigue el objetivo de normalizar entre la sociedad la vida con daño cerebral.

Una de las imágenes expuestas en "Punto e seguido".
Una de las imágenes expuestas en "Punto e seguido".
La vida después del daño cerebral

"Punto e seguido. A vida despois do dano cerebral" visibiliza a través de 28 imágenes "la realidad que rodea a las personas que sufren daño cerebral", explica Noelia Luque, directora de la Asociación de Dano Adquirido Renacer, una de las asociaciones participantes en esta muestra. 

Fegadace, Federación Galega de Dano Cerebral, es el nexo de unión de varias asociaciones gallegas de daño cerebral que pretenden enseñar todo lo que conlleva esta discapacidad. "Desde los momentos de ocio a las jornadas de rehabilitación, intentamos acercar el día a día de una persona con daño cerebral a la gente", explica Luque.

La muestra fue realizada con usuarios de toda Galicia, bien en sus respectivos centros o durante la realización de actividades como manualidades o estimulación, dando a conocer "el grado de autonomía que son capaces de alcanzar, así como la importante labor de sus cuidadores".


Esta exposición itinerante está recorriendo las ciudades gallegas desde el pasado mes de marzo. "Una vez clausure el recorrido, dejaremos una colección expuesta en cada ciudad, con el objetivo de darle más continuidad a esta labor de visibilización", señala Noelia.


El fotógrafo Aigi Boga fue el responsable de recoger a través de sus instantáneas "todo aquello que queremos enseñar. Lo visual expresa más que muchas palabras y, en este sentido, las fotos de Boga captan muy bien nuestra intención", indica Luque. "Son imágenes que retratan la complejidad de las secuelas que quedan tras un daño cerebral adquirido, la lucha de los usuarios por continuar con su día a día así como el importante trabajo desarrollado tanto por personal sanitario como por cuidadores".

"Punto e seguido" está expuesta en el centro El Cercano desde el pasado 31 de agosto. "La recepción en Ourense está siendo muy positiva, la gente se muestra muy interesada y eso nos gusta porque queremos concienciar de que se trata de algo que nos puede pasar a cualquiera, no es algo ajeno a nosotros".