FÚTBOL PROVINCIAL

"Adiós (y gracias) Don Luis"

Allariz despidió a Luis Cid "Carriega" con aplausos y lágrimas en los ojos tras las palabras de su hijo José Luis y sus nietas Laura y Marta

Una imagen de Luis Cid "Carriega",  mientras su cuerpo entre a la iglesia de Allariz.
Una imagen de Luis Cid "Carriega", mientras su cuerpo entre a la iglesia de Allariz.
"Adiós (y gracias) Don Luis"

En San Valentín y con el corazón roto. Las palabras evocan al pasado, pero los sentimientos de la familia y amigos de Luis Cid "Carriega" todavía no tienen cicatriz. ¿Quién dijo que el amor no duele?  Tiene que ser difícil  para la familia Cid Babarro decir "te quiero", sin esperar una respuesta. La herida necesita cura y el tiempo es la única medicina. "Me voy con el corazón roto", dijo entre lágrimas Luis Cid "Carriega" cuando dejó el Zaragoza. 

Una imagen de pesar que ahora padecen sus hijos José Luis y Francisco; sus hijas políticas Mari Luz y Margarita; sus nietas Marta, Laura y Cristóbal; sus hermanos Pilar, Leandro, y Benita, además de su esposa Luisa. Porque el mejor entrenador ourensano de fútbol de la historia jamás se volverá a despertar cada mañana para besar a su amor: "¡Buenos días, Luisiña".

 Los pies marcaban el ritmo de la procesión de las anécdotas, de los recuerdos y de las miradas perdidas que guiaba el coche fúnebre por Allariz. "Entrenó al mítico Quini, el que jugó en el Sporting y el Barcelona. Que estuvo en el velatorio", se escuchaba. Algunos con la suerte de poder sentir el cuerpo de un ser querido, otros con el siemple apoyo de un paraguas, pero todos con "Carriega" en la mente. 

La tristeza se magnificó con el salmo del párroco. La familia Cid Babarro tomó la palabra para desahogarse, para admitir que se había ido: "Quería agradecer a todos los presentes su apoyo tanto en el velatorio estos días como en el funeral. Mi padre tenía dos amores: la familia y el fútbol", explicaba José Luis mientras contenía las lágrimas. Con los ojos lacrimosos, las palabras sonaban compungidas: "Mi padre fue un emigrante, pero siempre llevó a Allariz con él. El siempre presumía de ser alaricano, gallego y español".

Allariz. 14/02/18. Entierro de Luis Cid Pérez

Los aplausos retumbaron. La piel empezaba a erizarse y el corazón a encogerse. Las nietas Marta y Laura unieron sus manos y subieron al atril. "Hola abuelo, queríamos que supieras que había pasado el primer día después de tu marcha". Y los ojos no aguantaron más. Los pañuelos se doblaban para la plétora del llanto. "No olvidaremos como llamabas al amor de tu vida. A tu Luisa. A tu "Luisiña". Y como la tratabas, pero sobre todo como la mirabas...".El corazón de sus nietas ya no pudo más. Se derrumbaron como lo habían hecho durante todo el día recordando la boda de sus abuelos, guardando sus fotografías y leyendo la repercusión de su marcha en la prensa. 

Luis Cid "Carriega" cerró los ojos viendo a sus amigos y sintiendo a su familia dedicarle elogios. El mejor entrenador ourensano de la historia, el alaricano, el esposo, el padre y el abuelo ha dejado una huella imborrable en el fútbol. Pero el legado familiar es todavía más grande, más vasto. Las palabras se convirtieron en lágrimas en un San Valentín donde no hubo esa reciprocidad a un "te quiero". No se escuchó ese "yo también". 

Gracias, Don Luis, gracias.


El fútbol llora a un mito


No es fácil de despedirse del mejor entrenador ourensano de la historia, Luis Cid "Carriega". Años de amistad con un hombre afectivo que llevaba a Ourense en su sangre y a Allariz en su corazón.Allariz. 14/02/18. Entierro de Luis Cid Pérez

Diferentes personalidades del mundo del fútbol se acercaron hasta el velatorio alaricano para dar el pésame a la familia y acompañar en la celebración eucarística el cuerpo de "Carriega". Entre todos ellos, destacaba la presencia de Enrique Castro "Quini". El delantero del Sporting de Gijón y de FC Barcelona se personó en la villa alaricana para acercarse a la familia y amigos y recordar anécdotas del fútbol del ourensano.

También estuvieron presentes durante el entierro, Juan Pérez (expresidente del CD Orense), Luis Soria (exjugador de la Unión Deportiva Orensana), Ricardo Seguín (experiodista de La Región) y Pepe González (periodista de la Cadena Ser), que compartió emisora durante años con el ourensano.

Faltó la presencia los ámbitos institucionales como la Federación Gallega de Fútbol o incluso de los equipos a los que entrenó. Todos ellos enviaron comunicados vía redes sociales el día de su fallecimiento.