RUGBY

El Campus mantiene la apuesta

Los ourensanos afrontan su segundo año en División de honor B de rugby respetando el bloque nacional del año pasado y con la misma ambición

La plantilla del Campus A y B, antes de iniciar un entrenamiento.(BELAY)
La plantilla del Campus A y B, antes de iniciar un entrenamiento.(BELAY)
El Campus mantiene la apuesta

El Campus Ourense Coosur de rugby afronta un nuevo reto deportivo en División de honor B, la segunda categoría nacional del deporte del balón oval con ambición y fuerzas renovadas.

Después de un año de estreno para enmarcar, en el que fueron quintos clasificados quedándose a las puertas de entrar en el play off de ascenso y obteniendo la mejor posición entre los gallegos (por delante del CRAT de A Coruña y el Universidad de Vigo), el conjunto ourensano afronta la continuación de su sensato proyecto deportivo.

Un equipo con un bloque formado por jugadores de la casa y en el que los extranjeros tendrán que dar un plus en cuanto a calidad y rendimiento. Entre los primeros, Guille, Pam, Rucho, Moi, Jaime, Santórum o los lesionados Justin y Magui, entre otros, deberán refrendar las buenas sensaciones y progresión mostradas durante el pasado curso. En la aportación extranjera, solo el neozelandés Jason Harvey sigue con los ourensanos y será el turno de comprobar si una vez más, el técnico ourensano ha acertado con las incorporaciones llegadas desde el exterior. El 'kiwi' Jack Falloon ya mostró su talento en el triangular de Lugo y el australiano Matt Youman ha confirmado que es el jugador con polivalente que el equipo necesita. Los otros dos fichajes del equipo, Matt Kottier (neozelandés) y Jerome Chamberlain (británico con experiencia en Australia), se perderán la primera jornada de competición pero sí estarán para el debut del equipo en casa, ante el Real Oviedo, el próximo fin de semana.

Un equipo respetado

En la cancha, nervios fuera y ambición para ganar encuentros desde la primera jornada. Esta temporada el Campus Ourense pasa de ser la cenicienta de la División de honor B a convertirse en uno de los rivales respetados y en cierta medida temido.

Tampoco cambiará el estilo de juego marcado desde hace ya varias temporadas por Monreal. La experiencia neozelandesa juega sus bazas y el rugby atractivo que llamó la atención del resto de equipos de la liga volverá a verse en la ciudad, potenciando el ataque e intentando mejorar en la defensa, quizá el mayor lunar de un Campus que fue a más en ese aspecto.

En esa ecuación entra el campo de la Universidad. El sintético ourensano debe ser un fortín, al igual que el año pasado, en el que se fraguó el éxito del equipo, especialmente en la parte inicial del curso. Fuera de casa resultará importante encontrar el ritmo de la recta final de la segunda vuelta, en la que la experiencia ya jugaba a favor de los de Monreal.

Burgos, de nuevo favorito

Los rivales del Campus han dado un paso adelante esta campaña. El Burgos volverá a ser favorito, con permiso de un CRAT que no debe cometer los errores de la pasada temporada. La incógnita será conocer el rendimiento del recién ascendido Santander, que se ha movido bien en el mercado y podría convertirse en la revelación.

Por delante, seis meses de competición para lograr el objetivo marcado en rojo en la pizarra del Campus, lograr la permanencia cuanto antes y quién sabe, aspirar a algo más.