OBITUARIO

Cid Carriega, "el Sabio de Allariz"

Luis Cid Pérez 'Carriega' falleció a los 88 años y es historia de clubes como Sevilla, Betis o Sporting tras casi 400 partidos en Primera

El entrenador alaricano Luis Cid Pérez "Carriega" en Ourense, en distintos momentos de su carrera.
El entrenador alaricano Luis Cid Pérez "Carriega" en Ourense, en distintos momentos de su carrera.
Cid Carriega, "el Sabio de Allariz"

Luis Cid Pérez "Carriega" falleció el lunes por la noche en Allariz. Estaba jugando a las cartas con unos amigos, tenía 88 y quedará, quizá para siempre, como el ourensano con más partidos en Primera. Por ahora no tiene competencia. El listón queda tan alto (397) que además es el gallego con más partidos dirigidos en la máxima categoría. Solo se le acerca el 'Bruxo de Arteixo", Arsenio Iglesias (363).

"Carriega" entrenó al Cartagena, al Europa, al Langreo, al Elche o al Celta de Vigo. Todos en Segunda División. Al Sporting de Gijón es quien lo asciende a Primera y también quien hace debutar a Quini. De ese escalón ya no se bajará en las 12 siguientes temporadas, desde 1970 a 1982.

"El Sabio de Allariz", como se le conoce en una élite futbolística que nadie le discute, se doctora en el Zaragoza de los "Los Zaraguayos" entre los que destaca Lobo Diarte.

"Había que fichar a un entrenador con ilusión y que además tuviese ya experiencia. "Carriega" fue perfecto. Supo transmitir justo lo que queríamos con el Zaragoza en ese momento". El que lo cuenta es quien lo fichó, el presidente del club maño, José Ángel Zalba.

Aquel Zaragoza acabó traspasando a Diarte al Valencia por cien millones de pesetas (600.000 euros) y dejando momentos inolvidables para sus aficionados: "Consiguió lo más importante, que La Romareda disfrutase del fútbol cada domingo".

Cada viernes le ponía una vela a la Virgen del Pilar y, ofrendas o no, el Zaragoza fue subcampeón de Liga por delante del Barcelona de Johan Cruyff y capaz de golear al Real Madrid (6-1).

"Vino a inaugurar la iluminación"

Con ese Zaragoza jugó en O Couto. Fue en un partido amistoso y el "culpable", el presidente del CD Ourense, Antonio Docabo.

"Convenció a Carriega para que se quedasen a jugar un partido en Ourense después de jugar el de Liga en Vigo. Ese día se inauguró la iluminación del estadio de O Couto", recuerda José Ricardo Fernández, entonces entrenador de cantera y años después el Secretario Técnico que lo ficharía.

En su tierra se le reconocía, pero quizá menos que fuera. Ricardo Seguín lo entrevisto para el diario La Región: "Era un entrenador de moda nos anos 70 e 80 e quizá aquí non lle soubemos sacar todo o zume que se podería. E non porque él puxese nunca un problema. Nunca buscou protagonismo".

Acabaría entrenando a CD Ourense. Sustituyó a Manolo Tomé y logró la permanencia en Segunda B (1990).

"Vino por hacernos un favor, apostaría que sin cobrar un duro, solo la gasolina para venir a entrenar todos los días desde Allariz", asegura José Ricardo. Y añade: "Años antes fue él quién nos recomendara fichar para el banquillo a Delfín Álvarez porque lo había visto con el Guadalajara jugando contra el Segunda B".

Ahí, en aquel CD Ourense, finalizó su trayectoria como técnico, la que figura en cualquier base de datos de internet, pero del fútbol se desligó en otro club. También en Ourense. Eso no es tan conocido.

"Lo fichamos como Secretario Técnico y jugamos dos promociones de ascenso a Segunda B", cuenta el entonces presidente del Ponte Ourense, Plácido Díaz. "La primera temporada el entrenador era Starski y había muchas críticas porque no tenía título. ¿Para qué queríamos un entrenador con título si teníamos al mejor Secretario Técnico, que ya lo sabía todo".

Sevilla y Betis

Antes de dejar los banquillos, en O Couto, "Carriega" entrenaría al Atlético de Madrid y cinco años en Sevilla. Tres temporadas en Nervión y dos en Heliópolis.

"Entrenó a los dos clubes, pero era más del Sevilla que del Betis. Además, su mujer (Luisa) también es del Sevilla". El que lo asegura es el actual coordinador de cantera sevillista y segundo jugador con más partidos en la historia del club, Pablo Blanco.

"Era un entrenador muy listo y muy cercano a los jugadores. Le llamábamos 'El Chinchilla' porque era muy puntilloso en todos los aspectos, lo controlaba todo", dice Blanco. Y destaca de las tres temporadas que "jugábamos muy bien al fútbol y con un juego siempre muy ofensivo. Llegamos a las semifinales de Copa contra el Real Madrid. Aquí (Sevilla) empatamos a cero y allí íbamos 1-1 y nos pitaron, como pasa siempre en Madrid, un penalti en contra cuando les hacía falta".

Tras los banquillos, Allariz. Viendo partidos en O Couto y en Balaídos casi cada fin de semana. Con un campo de fútbol que lleva su nombre y con un recorte del diario AS de un artículo escrito por Manuel Sarmiento Birba guardado en el bolsillo interior de la chaqueta en el que aseguraba lo "describía a sí mismo a la perfección".

Ayer el fútbol lo despidió con comunicados oficiales de clubes y federaciones. Hoy lo hará Ourense en su funeral, en Allariz.