AMISTOSO

Demasiado toro en O Couto

Una voluntariosa UD Ourense encaja en el partido de presentación ante sus aficionados un severo correctivo de un filial del Celta muy superior

Arce trata de superar al defensor del Celta B Pastrana.
Arce trata de superar al defensor del Celta B Pastrana.
Demasiado toro en O Couto

A ritmo de rock recibió la UD Ourense la pretemporada, al ritmo de la música de Queen y Bon Jovi. Adrenalina a tope para cargar las pilas. Adrenalina para comerse al que se te ponga por delante. La adrenalina con la que no salió el grupo de Currás, obligado a ir por debajo en el marcador desde el minuto 3. En un pis pas hicieron la jugada los vigueses, Molina que conduce, Apen que la pone en el área e Iban que empuja.

La presentación de la UD Ourense ante sus aficionados se saldó con un 0-4 tan rotundo como sonoro. Dio la sensación que el segundo equipo del Celta, consolidado entre los mejores de la Segunda B, era demasiado toro para un recién ascendido a Tercera que además ha comenzado más tarde. Mientras duraron las fuerzas, mientras los ourensanos robaron en campo celeste y se desplegaron con rapidez, algún que otro uy se escuchó en la grada. Y brotaron los aplausos. Cuando se acabaron, cuando los vigueses se asentaron y dijeron hasta aquí, lo de la UD Ourense fue perseguir sombras. Y cuando cazaba un balón lo hacía tan lejos de la puerta rival que casi era mejor no robarlo.

En esos minutos de alegría tuvo tiempo Rubén Arce de sentar al lateral y poner un buen balón al que no llegó la cabeza de Adrián. También de buscar la escuadra con una rosca imposible. Incluso se animó Alfredo con un zapatazo desde la frontal. Por el camino había hecho el segundo el Celta, con la misma sencillez que el primero. Esta vez fue Solís el que cabeceó el centro suavecito de Vega.

Aún en la primera mitad comenzó el carrusel de cambios, del que se libró Pastrana, el número 6 celeste, lateral izquierdo en la primera mitad, interior derecho en la segunda. Madera de buen futbolista, como la de Apen o Iban. Como la de todos.

La grada tiene ganas. Cuando eres tan inferior aplaudes hasta un despeje. Jaleas un saque de esquina como si fuese medio gol. La UD Ourense no le perdió la cara al partido, siempre buscó la verticalidad, sólo que rara vez tuvo la pelota. Presionar muy arriba tenía poco sentido, hacerlo muy atrás era infructuoso. Es aquello de taparte la cabeza o los pies con una manta pequeña.

La segunda parte se hizo pesadota. Mucho. Los unos tocaban y tocaban, los otros corrían y corrían. Mediada, Pastrana enganchó una pelota en la frontal, centró su posición y la colocó por arriba a la derecha de Pato. Rozándose el final, Alex Serrano clavó una falta directa. El 0-4 final.

La segunda cita de la pretemporada llevará a los rojillos hasta la localidad pontevedresa de A Estrada, el sábado. Ésa será seguro otra historia.