FÚTBOL SALA

Un derbi desigual, pero incierto

El Envialia parece claro favorito, aunque los precedentes más recientes, la mala dinámica este curso y la necesidad del rival le dan opciones al Burgas

Vane Barberá se dispone a recoger la pelota en el último derbi liguero, en abril de 2017.
Vane Barberá se dispone a recoger la pelota en el último derbi liguero, en abril de 2017.
Un derbi desigual, pero incierto

El derbi femenino de fútbol sala ya está aquí. El domingo, desde las 12,00 horas en la central de Os Remedios, el Envialia, que actúa como local en esta cita, se mide al Burgas en partido de la penúltima jornada de la primera vuelta en la Primera división femenina.

Llega el vigésimo partido oficial entre ambos conjuntos y aunque aparentemente será uno de los más desiguales, con el Burgas más bisoño en sus ocho temporadas en la élite, también será el más incierto ya que el Envialia, que parece el claro favorito por su potencial y profundidad de plantilla, está protagonizando una temporada muy irregular. La mala dinámica del conjunto blanquinegro, y le necesidad del blanquiverde, convierten al del domingo en uno de los duelos más inciertos en la historia de los derbis ourensanos.

Los precedentes alimentan todavía más el carácter de incertidumbre que muestra este duelo ourensano. Así, los cara a cara ligueros en la era Chipi-Codeso, es decir, los dos últimos años, favorecen al Cidade de As Burgas. Las de Codeso ganaron los dos partidos de liga la temporada en la que llegó Chipi al banquillo del Envialia (2-1 en la primera vuelta y 2-3 en la segunda, el que dejó sin Copa de España a las blanquinegras en la temporada 2015-2016). La temporada pasada, goleada del Envialia en la primera vuelta (5-1) y empate en la segunda mitad de la liga (3-3).

El cara a cara en partidos oficiales en la era Chipi-Codeso se iguala con el duelo en la final de la Copa Xunta 2016 (2-3 para el Envialia). Así, desde entonces, dos triunfos para cada uno de los equipos, además de un empate.

Los derbis siempre tienden a equilibrar las trayectorias clasificatorias de los contendientes. La rivalidad acorta las distancias y sobre todo en una temporada en la que el teórico favorito no está atravesando por su etapa más estable. El Envialia mandó en la liga el primer mes y medio de competición y todo hacía indicar que esta temporada el equipo de Chipi mostraba su candidatura a luchar por todos los títulos con los mejores de la competición. Pero el equipo se diluyó en un aciago mes de noviembre y aunque volvió a tomar aire la reacción se vio frenada con la derrota ante el Burela.

Para el Burgas, el partido es una final. Lo sería igualmente, debido a sus urgencias clasificatorias -es penúltimo a nueve puntos de la zona de permanencia-, pero el hecho de tratarse de un derbi le aporta una dosis extra de motivación para convertir el duelo en el punto de inflexión necesario para buscar una reacción apremiante.

Por los 18 puntos de diferencia que lleva en la clasificación y por su plantilla más experimentada el Envialia debería ser el favorito el domingo pero el rival tiene a su favor que puede ir a tumba abierta. El Burgas, de perdido al río, pues en un duelo de estas características y, sobre todo en su situación, tiene mucho más que ganar que perder. Además, la bisoñez se está convirtiendo en descaro, y por ello el equipo blanquiverde ha dado su mejor versión ante los rivales de más entidad. Entró en los dos últimos minutos ganando al Poio en A Seca, perdió de un solo gol ante el Burela o el Universidad de Alicante, y fue capaz de empatar al todopoderoso Atlético.

Números a un lado, el derbi del domingo se presupone uno de los más interesantes de los últimos tiempos. La situación así lo indica.