REPORTAJE

No hay distancias cuando se trata de Marc Bartra

La joven ourensana Raquel Pardo acumula en su casa 25 camisetas del actual defensa del Betis

La ourensana Raquel Pardo posa con todas sus camisetas de Bartra en el salón de su casa.
La ourensana Raquel Pardo posa con todas sus camisetas de Bartra en el salón de su casa.
No hay distancias cuando se trata de Marc Bartra

El futbolista del Betis, Marc Bartra, sufrió hace unas semanas un varapalo futbolístico al quedarse fuera de la convocatoria para el Mundial de Rusia. Una decepción que compartió, desde la distancia, la joven ourensana Raquel Pardo. Una fan incondicional del catalán que no ha dudado en coger las maletas y subir a diferentes aviones para ver y conocer en persona al defensa. Algunos sitios cercanos como León y otros tan lejanos como Dortmund, a 2.043 kilómetros de distancia. Por el camino,  viajes a Madrid, A Coruña o Barcelona en los que el futbolista siempre le agradeció su apoyo. 


Los viajes por Marc


La pasión que muestra Raquel por Bartra comenzó cuando él aún militaba en el filial del FC Barcelona. "Fue en el 2010 o en el 2011". A partir de ahí, creció el seguimiento de la joven ourensana por un futbolista al que además considera "una buena persona" y que asegIDR_1900_resultura "me encanta como juega". "Si Marc no tuviera ese feedback conmigo seguramente este 'fanatismo' no sería tan grande y no viajaría por él",  explica mientras coloca con mimo  las camisetas en el campo de Os Remedios bajo la curiosa mirada de unos niños antes de una foto. 

Balaídos, primer punto de encuentro. Ella, levantada tras el banquillo le pidió la camiseta, que él no se negó a dar "a pesar de que habían perdido 4-1". El siguiente encuentro fue en  Barcelona. Allí, con la mediación de la actual mujer del catalán, Melissa Jiménez, consiguió verlo. Aunque, sin duda el esfuerzo no fue tan grande como el que tuvo que hacer cuando el futbolista dejó Barcelona para irse a Alemania. Bartra había fichado por el Borussia Dortmund y la cabeza de Raquel ya sabía que iba a ser su próximo destino: "Desde el momento que lo supe tenía muy claro que algún día iba ir allí a verlo". 

Estuvo con él en el Westfalenstadion y en el campo de entrenamiento al día siguiente. "El día del partido lo vi en la grada porque él estaba lesionado y tuve que buscarlo". Tras hablar con él, se citaron para verse un día después tras el entrenamiento del Borussia.

Tras "seis horas esperando al frío" y ataviada con la camiseta del conjunto alemán, el jugador decidió compartir un rato con ella: "Fue muy atento, me firmó una camiseta, una foto y unas postales que él tenía en el coche". 

No fue el último lugar en el que el futbolista quiso agradecerle su apoyo. En A Coruña, en dos ocasiones, en el hotel y en el estadio, volvieron a compartir momentos e impresiones y él le entregó una camiseta del conjunto andaluz.


Las camisetas y su familia


La que le dio en Riazor es una de las 25 elásticas de Bartra que Raquel guarda en su casa. Todas juntas y faltaba esta, la del Betis. También tiene la de su Campus, que ella misma diseñó, y la del club de Marc (Club de Fútbol Base Marc Batra). Cubren medio salón de su casa. Algunas entregadas por el jugador y otras conseguidas con sacrificio tras romper la hucha de los ahorros. IMG_20170917_194729_result

La del Campus, en el que este año estará de fotógrafa Raquel, surgió a raíz de un diseño de la joven que mostró en la cuenta que tiene en Instagram, que le gustó a Marc y a  la organización del evento y como agradecimiento se la mandaron. Con ella venía la del club de base que tiene el jugador del Betis en Sant Jaume dels Domenys. "Sabía que me iban mandar un detalle pero no me esperaba la camiseta". Ambas llegaron a casa con dedicatoria. Son las diferentes a una colección que guarda como un tesoro. Parte de ellas están enmarcadas y otras, que tienen su espacio en su armario futbolístico, lo estarán pronto. Verlas todas juntas en el salón es uno de esos regalos que solo son capaces de entender los fanáticos. Repasa que estén todas, las mira y habla de ellas con entusiasmo. Son su colección. Conseguida a base de mucho esfuerzo.

Raquel habla de su "pasión" con un tono especial. Una parte de su vida que sus padres respetan porque "saben que es importante para mí" y que tiene un factor sentimental de fondo. "Mi tía, que era la que me acompañó a varios partidos y la que más me seguía el rollo, falleció. Y estar con él me trae recuerdos". 

Cada vez que lo abraza la recuerda. Un vínculo especial. 


Los detalles


El campus: Raquel estará como fotógrafa en el Campus de Marc Bartra en Sant Jaume del Domenys. Allí podrá demostrar su otra pasión, la fotografía. Un premio a su entrega como aficionada.

Instagram: La ourensana gestiona la cuenta @raquel_mbartra, en la que cuelga diferentes collages e imágenes del jugador creadas por ella. Bartra llegó a compartir alguna de las imágenes. 

Felicitación: Bartra, a través de una conocida, le mandó un audio felicitando la Navidad. Un regalo más de parte del futbolista.