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Ellos eran el futuro del CD Ourense

En la última temporada del CDO, había jugadores ourensanos que aspiraban a ser ídolos en su tierra y profetas de un fútbol "con defunción oficial"

Ellos eran el futuro del CD Ourense

Club Deportivo de Ourense está enterrado y este pasado viernes, han incinerado todos los restos rojillos. Todos no. Quedó un embrión, que nació precoz y maduró rápido. El funeral del CD Ourense "se veía venir" y con la publicación en el BOE de la liquidación del concurso de acreedores del club renacen viejas preguntas sin respuesta, responsabilidades políticas sin entonar el mea culpa y con un recuerdo social que todavía late, que aún escuece.

La última temporada (2013-2014) del equipo rojillo fue inmejorable deportivamente. El último partido en O Couto, un mar de lágrimas. Luisito lloraba, Portela aplaudía, Pato saludaba y un grupo de canteranos veía un tren perdido. Una oportunidad de crecer en el equipo de su ciudad.

Rubén Arce, Adrián González, Pablo García "Corzo", Dani González "Chimpín", Iago Fernández, Toni Álvarez y  Alejandro José Fernández "Pepe" eran las perlas de un club que estaba arruinado, sobre el que pesaba una losa económica de casi 10 millones de deuda.


CDO: con defunción oficial


Ourense B Toni y Arce"Se veía venir". Era la frase que políticos, futbolistas, socios, periodistas y afines a la entidad opinaban después sobre la desaparición del club.

Casi cinco años después, los siete canteranos toman la palabra. Sentados bajo la tecnología y en diferentes equipos de fútbol, desempolvan los recuerdos y rebuscan en la hemeroteca las fotografías. Aquel futuro mira al pasado.

Rubén Arce era "el niño" de la afición. El predilecto de una grada que ya se había acostumbrado a verlo por la banda. Ahora, en la UD Ourense: "La desaparición supuso el final de las ilusiones de muchos aficionados, trabajadores, jugadores que llevaban tiempo en el club y niños de la base. Seguiré pensando que lo dejaron morir, creo que con un poquito de esfuerzo se podría salvar la situación, como vemos, por desgracia, con otros equipos que pasan por esa situación".

Comparte vestuario y sentimiento con Pablo Corzo: "Como xogador quédache ese pensamento de que pasaría se non desaparecese, si podería ter seguido e crecer no equipo da cidade, pero ao final quédome cá alegría e o privilexio de poder ter defendido ese clube".

Son dos privilegiados. Sienten al CDO cada domingo y a "lo bueno" que quedó de aquel club que un día fue grande. En ese mismo vestuario está Toni Álvarez, que es el preparador físico. El suyo fue un caso aparte. Una novela negra de lesiones que le privaron de ser un gran centrocampista: "Fue la pérdida de una oportunidad única. Actualmente estamos viendo con la UD Ourense el poder sentimental que puede llegar a tener que un club que esté conformado en su gran mayoría por gente ourensana, tiene un valor incalculable".

Iago Fernández cambió O Couto por el José Arjiz, Calabagueiros, Os Carrís y ahora Espiñedo: "Vivir de cerca la desaparición y ver que el club que representa la ciudad deja de existir es algo duro. Estuve toda la temporada y al final la noticia fue triste, muy triste.Fue duro ver que cualquier jugador ourensano no tuviese un aliciente para trabajar y poder llegar a jugar en el equipo de la ciudad".

Ourense B Corzo Pepe​Adrián González estaba en el banquillo en el último partido contra la SD Logroñés. Ahora defiende los colores del Velle: "La desaparición de CD Ourense fue una gran pérdida para la ciudad y más después de un año en el que mucha gente se había vuelto a enganchar al club después de que se ganase la Copa Federación con el sénior y la Copa Diputación con el filial".

En aquella alineación titular del último partido, estaba Dani González "Chimpín": "Fue la mejor experiencia futbolística de mi vida y algo que el día de mañana podré compartir con mis hijos. Para nosotros, creo que fue una oportunidad perdida, poder crecer en el equipo de la ciudad habría sido un sueño".

"Chimpín" jugó 90 minutos y participó en los tres goles para derrotar a la SD Logroñés. Sin embargo, salió del campo con una ovación para dejar paso Alejandro José Fernández "Pepe": "Mi etapa en el CD Ourense significó el sentirme como un futbolista.Hoy significa grandes recuerdos y también grandes amigos, pero la noticia de la desaparición fue triste y dolorosa ya que tantos jóvenes que estábamos allí tuvimos que asumir que nos íbamos a tener que buscar la vida en otro lado".

A estos siete se les unen otros que se sienten identificados. Carlos de Dios, Choco, Ocampo, Karim... una extirpe de futbolistas que ahora estaría luciendo ourensanía. Se apagó una oportunidad del fútbol profesional, pero se encienden otras. Hace cuatro años, que las cosas han cambiado. Que no serán iguales. Y eso es un legado. Aprender de los errores del pasado y confiar en el futuro.