BOLA EXTRA

Desde Maceda: en busca de la felicidad

Xiana y Nerea, dos ourensanas con parálisis cerebral, mejoran su psicomotrocidad y son felices gracias a un programa del Club Maceda

El grupo de ciclismo adaptado del Club Ciclista Maceda, el jueves durante una de sus sesiones de actividad.
El grupo de ciclismo adaptado del Club Ciclista Maceda, el jueves durante una de sus sesiones de actividad.
Desde Maceda: en busca de la felicidad

David Lema, coordinador del Club Ciclista Maceda, permanece atento en los aledaños del castillo de la localidad mientras varias niñas con parálisis cerebral son impulsadas en un triciclo adaptado a sus necesidades. Begoña empuja a su hija, Xiana, con la esperanza que algún día sus piernas respondan y pedalen solas.Y ese día llegó. Begoña soltó a su hija. Las piernas de Xiana respondieron. David, emocionado, miró a Begoña y su cara de felicidad. "Indescriptible. Ese momento hay que vivirlo", confiesa el director deportivo del Club Ciclista Maceda. Begoña no se lo creía y Xiana era feliz con la adrenalina de pedalear y coger velocidad.

David Lema y Xulio Conde trabajaron a destajo para encontrar financiación y poner sobre la mesa un proyecto donde los niños con parálisis cerebral mejorasen sus capacidades psicomotrices y reforzasen su musculatura a partir del ciclismo adaptado. La relación de afinidad del Club Ciclista Maceda y la familia de Xiana sirvió para despegar un proyecto que solo despierta sonrisas y valores humanos a partes iguales. La evolución de Xiana y otras niñas como Nerea o Arancha es evidente. David Lema  explica el sistema de movimiento: "Es un triciclo que empuja un técnico o padre, por lo que hablamos de un sistema de pedaleo asistido para personas sin movilidad en las piernas. Llevan los pies enganchados y las adaptaciones que cada uno necesita, porque cada uno tiene una serie de limitaciones y tienen que estar perfectamente cómodos para evitar lesiones".


"Es un juego no una terapia"


Begoña tiene ganas de hablar de los progresos de su hija. Se le nota en el lenguaje y está alegre. Su hija es feliz y ella también, aunque Xiana es un poco tímida: "A veces, le dices de ir a andar en bicicleta y su respuesta es no. Pero a medida que pasa el tiempo y después la llevas, no se quiere marchar. Nadie se puede imaginar la sonrisa que le sale de la cara cuando se monta en el triciclo. Es increíble". Begoña inculca a su hija que se divierta y no quiere agobiarla con los progresos. Y aclara con rapidez: "Es un juego, no es una terapia". Y también confiesa con una carcajada"me como una pizza por la noche el día anterior porque sé que voy a ir a andar con mi hija en triciclo y se quema mucha energía. Así aprovecho para darme un capricho". 

Antonia es un "culo inquieto". Su hija, Nerea, tiene parálisis cerebral. "Me peleé con quien hizo falta para que me hija tuviera acceso a este programa que me pareció muy interesante para ella. De hecho, la evolución fue muy temprana. Mi hija puede pedalear sola en el triciclo y le gusta la velocidad", dice entre risas.

Antonia explica que "Nerea tiene muy buena comprensión cognitiva. Ella sabe que muchas cosas no puede hacer, pero yo intento picarla para que se esfuerce. Por ejemplo, antes no sabía hacer un corte de manga y ahora lo hace cuando no le gusta algo". La anécdota arranca una sonora carcajada. Un mensaje inconformista y una madre coraje que evita proteger demasiado a su hija. "Tienen que experimentar situaciones. Yo llevo a mi hija a la playa y Adrián (su otro hijo) me ayuda mucho. Es una lástima que no haya playas adaptadas. Quiero llevar a Nerea a tirarse en tirolina porque sé que le va a gustar. Ella es una enamorada de la velocidad y quiero que disfrute". 

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Antonia no descansó hasta que Pablo Alborán recibió a su hija: "Si conseguí eso, podemos hacer lo que nos propongamos"


Antonia y Nerea viven en Ourense. Begoña y Xiana lo hacen en Maceda. Dos de las familias que participan en el proyecto tienen que pedir horas para poder disfrutar de los triciclos que tiene el Club Ciclista Maceda en sus instalaciones. Cada vez que un usuario utiliza el triciclo tiene que ser adaptado bajo la supervisión de la doctora del Hospital Infantil de Piñor. Una pieza fundamental para la puesta en escena del proyecto, que tanto familias como el director deportivo del Club Ciclista Maceda quieren mandar un mensaje: "Gracias por todo". 

El hermano de Nerea, Brais, se divierte con ella cuando corren por Maceda. Begoña y José, los padres de Xiana, mueven el triciclo que contagia alegría a su hija. Todo el pueblo ayuda. Sobran las manos para empujar, todos quieren poner su grano de arena. Dejar su huella. Xiana y Nerea son una más, entre todos los bikers. Como decía Will Smith en 'En busca de la felicidad':  "Nunca dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Si quieres algo ve a por ello". Y Xiana y Nerea encontraron la felicidad.