FÚTBOL SALA

Una gotera televisada

El deficiente estado de las instalaciones municipales en Ourense vivió su culmen con el traslado del Envialia-Burela

Una gotera televisada

Deficientes e insuficientes. Este es el desastroso panorama que pinta la situación de las instalaciones municipales en la ciudad de Ourense. Escasas y en mal estado.

A las instituciones se les llena la boca hablando de deporte y hábitos saludables y la verdad es que en Ourense esa actividad se hace cada vez más difícil. Y a todos los niveles, tanto en el deporte federado como en el amateur.

Cada inicio de temporada los equipos de la ciudad se quejan de las horas insuficientes para entrenar. El equipo femenino de la UD Ourense, por ejemplo, se ha tenido que ir a jugar al Monte da Aira de Velle porque el Consejo Municipal de Deportes (CMD) no le habilitaba campo. El de las subvenciones es otro punto de desencuentro. Los equipos lamentan que "parte de las ayudas mínimas que recibimos las tenemos que devolver al obligarnos a hacer socios del Pabellón a todos los jugadores del equipo. Se nos van más de 1.500 euros".

Lo de ayer en la cancha central de Os Remedios, cuya gestión depende del CMD que preside Mario Guede, fue un auténtico esperpento. Además, televisado para todo Galicia. Llegaba al recinto el líder de la Primera División femenina de fútbol sala para jugar ante el Ourense Envialia y el partido no se pudo disputar porque había goteras. Sí, goteras. Lo más grave de todo es que, nunca mejor dicho, llueve sobre mojado, porque esos defectos en la cubierta del vetusto recinto son de la época del diluvio universal. "Hace tiempo que hay esas goteras en la cancha central", reconocen usuarios habituales del campo. Lo de sortear cubos en mitad de la pista por culpa de las goteras o las sudaderas intentando chupar el agua que se filtra es normal cada época de lluvias.


 Una "supuesta" reforma

  


El Pabellón de Os Remedios cumple medio siglo de vida y lo celebra proximamente con una supuesta "reforma integral" que tiene un presupuesto de 2 millones de euros. Lo peor de todo es que esas goteras podrían persistir y hacerse eternas, porque en las actuaciones de esa obra no se refleja tocar la cancha central, puesto que solo está previsto remodelar la zona del gimnasio, una piscina y la fachada.

Pocas y obsoletas. Es el dibujo que marca la realidad de las instalaciones municipales en Ourense hoy en día. Nunca se hizo tan difícil practicar deporte en la ciudad.