FÚTBOL SALA

Hay una liga que olvidar para Cidade y Envialia

El Burgas le dio el peor colofón posible a un curso aciago al ser colista, mientras el Envialia aseguró la Copa pero volvió a estar muy lejos de la cabeza

Sara Moreno presiona a Sonia Pacios en el último derbi.
Sara Moreno presiona a Sonia Pacios en el último derbi.
Hay una liga que olvidar para Cidade y Envialia

Una liga que olvidar. Habrá quien quiera conformarse con repetir participación en la Copa de España y acortar la distancia con los equipos top (lo hizo el Envialia), o con rodar en la élite nacional al equipo más joven y más barato de la categoría (lo firmó el Burgas), pero la realidad dice que es necesario realizar un examen más profundo, sobre todo mirando al futuro. El equipo blanquiverde, ya descendido desde hace cinco jornadas, le dio el peor colofón posible a un curso aciago al ser colista, mientras el Envialia volvió a situarse dentro del Top 8 pero volvió a estar muy lejos de la cabeza. A casi todo se le puede sacar la parte positiva, en algún caso la menos dramática, pero tampoco a cualquier precio y el que le ha tocado pagar a los conjuntos ourensanos en esta liga es demasiado alto.

El Cidade rindió a un 120 por cien durante las primeras 25 jornadas, pero solo le dio para ser último: 1 victoria y 2 empates en ese periodo y el sufrimiento en las cinco jornadas restantes no deben marcar a un equipo que está obligado a rehacerse y empezar de nuevo. De la nada surgió hace una década y desde Segunda división debe resurgir ahora.

Por su parte, el regreso del Envialia a los títulos nacionales hace ahora un año llevaba al proyecto 3.0 de Chipi en el club ourensano a apuntar muy alto, pero el espejismo duró dos meses y medio. Es verdad que el técnico vigués revitalizó un proyecto que parecía agotado hacía tiempo, pero terminar a 17 puntos del campeón (Roldán) una temporada en la que cuatro equipos llegaron a la última jornada con opciones de lograr el título no deja de suponer revolcón demasiado doloroso.

Mirando al futuro, aquí también toca reinventarse, aunque antes toca defender el título en la Copa de España. Como sucediera el pasado curso, el Envialia puede arreglar una temporada en 48 horas. El fin de semana se verá la solución. Después ya habrá tiempo de pensar en el banquillo y la plantilla.