FÚTBOL OURENSANO

Paco de la Fuente, la ilusión de un chaval de 50

El capitán del Parada do Sil tiene como meta no colgar las botas sin ver al equipo en la segunda categoría del fútbol provincial

El capitán De la Fuente disputa un balón en el último partido de liga ante el Soutopenedo. (MARTIÑO PINAL)
El capitán De la Fuente disputa un balón en el último partido de liga ante el Soutopenedo. (MARTIÑO PINAL)
Paco de la Fuente, la ilusión de un chaval de 50

Llegar a los 50 en plena forma es un privilegio a la alcance de unos pocos y de esto puede dar cuenta el segundo jugador más veterano del fútbol provincial, Paco de la Fuente, que defiende al Parada do Sil desde su fundación en 2008, siendo además uno de los impulsores para que este club fuese federado: "En su día teníamos equipo de fútbol y un campo que luego quedaría abandonado".

Ante esta situación, el ahora capitán del conjunto naranja, que milita en el grupo X de la Tercera Galicia, decidió reflotar al club: "A los chavales más jóvenes del pueblo les dije que no podía ser que tuviésemos todo aquello abandonado, había que hablar con el ayuntamiento para que nos echara una mano. Tras dar ese primer paso debíamos hacer un equipo buscando gente de los alrededores y fue cuento pudimos federarnos".

Toda esta revolución fomentada por Paco de la Fuente comenzó a germinar, con paso firme: "La gente comenzó a acercarse al campo interesándose por el equipo y preguntado durante la semana donde jugábamos. No es que sea mucha nuestra afición, pero nos arropa mucho, especialmente en casa".

La vida deportiva del lateral del Parada do Sil se inició en las filas del desaparecido Atlético Ourense hasta la categoría juvenil, "llegando incluso luego a entrenar con el primer equipo de CD Ourense entrenado por Mario Guede. Con el tiempo recalé en fútbol provincial jugando para el Paderne y acabé en el fútbol sala para volver nuevamente al fútbol con casi 40 años.

"Nunca quise ser el presidente, pero sí colaborar en todo lo que se pueda dentro y fuera del campo"

Hace unos días, en el campo de Os Torgas, el club le rindió un reconocimiento por su dedicación en la creación de la institución y el seguir dentro del campo aportando su entusiasmo con medio siglo sobre sus espaldas: "La verdad es que el fútbol de cuando empecé a jugar ha cambiado bastante. Ahora es más técnico, mientras que de aquellas prevalecía más el aspecto físico, la garra, se luchaba mucho más y, como diría un entrenador que tuve en su día, 'ahora no tienes sangre en las venas' (risas), además los campos en su gran mayoría son de hierba artificial y para jugar en tierra ya les amarga un poco".


Por diferencia de goles


El Parada do Sil ocupa actualmente la novena posición en la tabla, aunque distante a 12 puntos de optar a una de las plazas de ascenso a la Segunda Galicia, siendo junto al Os Chaos uno de los que todavía no ha podido lograr una victoria a domicilio: "Estamos un poco descolgados, pero queda toda la segunda vuelta y nunca se sabe lo que puede llegar a pasar".

Esta campaña llegó para entrenar al equipo Jesús Rodríguez, 'Carolo' y con él algunos refuerzos que se unieron a la gente del pueblo, "siendo la única dificultad el tener que entrenar en Ourense al ser un desplazamiento largo hasta Parada, donde sólo subimos a jugar cuando nos toca jugar en casa. ¿El míster? es un espectáculo. Un señor como Carolo que tiene mucho fútbol y además como persona es encantador procurando que siempre haya un buen ambiente dentro de la plantilla".

En su undécima temporada militando en la categoría de bronce, el conjunto naranja estuvo muy cerca de plasmar el sueño de Paco de la Fuente. "En la 2010/11 subían cuatro y nos quedamos a las puertas por tener el Atlético Velle mejor diferencia de goles. Hace tres años perdimos en la promoción de ascenso ante el Espadana."


La promesa del ascenso


Siendo socio fundador la ilusión no se la quita nadie. "Aunque no quise ser el presidente, ayudo siempre en todo lo que haga falta y a pesar de llegar a los 50 años me siguen animando para que continúe defendiendo esta camiseta. Realmente me encuentro bien si no lo dejaría. De hecho corro más que alguno con 20 y pico (risas). Soy el único jugador en activo desde la fundación del Parada do Sil".

Las ganas que destila cada fin de semana defendiendo los colores del club merece tener como recompensa un ascenso: "Me hice la promesa de que antes de tener que colgar las botas intentaré por todos los medios que el equipo puede llegar a Segunda. Sería una gran alegría para todo el pueblo".