ENTREVISTA

Rafa Pascual: "Me duele ver como está el voley"

Rafa Pascual, uno de los mejores jugadores de la historia, estará en Ourense para apadrinar el Torneo Popular Amateur que organiza el Club Milenio 

Rafa Pascual posa con la camiseta del Milenio Ourense en su restaurante madrileño.
Rafa Pascual posa con la camiseta del Milenio Ourense en su restaurante madrileño.
Rafa Pascual: "Me duele ver como está el voley"

Fue mediático antes de que el concepto existiera. Sus seguidores disfrutaban en Japón, Rusia o Estados Unidos sin necesidad de "likes" o "retweets". Levantaba pasiones llevando un poco de "rock and roll" al voleibol. Rafa Pascual (Madrid, 1970) es el mejor jugador español de voley de la historia y uno de los mejores del mundo. Y viene a Ourense. Este domingo será el padrino del "Torneo Popular Amateur" que organiza en Oira el Club Milenio.

"Voy a Ourense porque hay personas que siguen luchando por el deporte. Aprovechando esas nuevas pistas, con una arena fantástica. Es importante que mucha gente consiga estas pequeñas cosas. Uno se da cuenta que abre dos canchas u organiza un torneo y acude un montón de gente. Hay que dar esa oportunidad, abrir esa puerta. Y los ourensanos tienen la posibilidad de hacerlo. Hay que agradecerlo y mi forma de hacerlo es apadrinando este torneo", explica el madrileño.

Un lugar más en un mapa vital que da varias vueltas al mundo. Japón, Italia, Bulgaria, Australia... El vivo ejemplo de un referente mundial. "Es que también yo me moví mucho (bromea). Pero sí que es verdad. Somos jugadores que no vivimos la época de internet. Pero no importa, permaneces en el recuerdo de la gente, en la historia y los escritos. Eso es lo que vale. La gente aún me llama para participar en actividades y que sea un valor añadido. Y eso sienta bien".

Es el buque insignia de una época dorada que parece lejana. Demasiados años sin que la selección española masculina (y femenina) sea relevante. "Preguntas por la calle, dime un jugador de la selección de voley y la gente no te sabe decir. Pero no es una cuestión de la calidad de los jugadores. Hubo resultados muy positivos en júnior de gente con talento y posibilidades pero falla la filosofía de trabajo de la gente de la Federación. Yo lo intenté pero no convencí. Me duele ver cómo está el voleibol en estos momentos".


Candidatura a la Federación


Y es que Pascual se presentó como candidato a presidir el voley español, preocupado por la deriva que lleva esta disciplina. "Hace un par de años intentamos una candidatura a la presidencia de la Federación Española para cambiar las cosas, no tanto para que yo fuera el presidente. Y no lo conseguimos, por lo complicado de la ley del deporte. Pero logramos el objetivo de demostrar que se puede hacer".

Su gran pasión nunca le abandonó del todo. Los vínculos son demasiados fuertes. Pero supo llevar la transición de ser una estrella a dejar el deporte. "Todo deportista que deja atrás una trayectoria amplia, lo nota. Y en otras profesiones también ocurre. Cuesta adaptarse. Pero mi retirada no fue traumática, fue una decisión personal que tomé a los 42 años. Después, te adaptas a la vida cotidiana, vas dejando de lado a gente con la que has tratado tantos años... hay un trauma pero se tiene que minimizar", destaca.

Con sus antiguos compañeros de batalla mantiene el contacto. "Seguimos en contacto pero por esfuerzo nuestro. No logro entender cómo este patrimonio humano y deportivo que tuvimos se pierde de esta forma y la Federación no lo aproveche. Gente que dio tanto al voley... Se cumplieron 10 años del título en el Campeonato de Europa, algo histórico para el deporte español, y ni siquiera nos organizaron una cena".

Ahora dejó los remates ajustados a la línea y se centra en los platos del restaurante que regenta, La Chalana, en la capital de España. Ha pasado página. Pero el recuerdo sigue en él y en los aficionados. Fue el mejor y eso no se olvida. "¿Jugar algunos puntos este fin de semana en Ourense? Está complicado (bromea). Si continúa esta idea, para otros torneos amateur, me animo. Para los profesionales ya no estoy preparado. Pero el año que viene, por qué no". Queda dicho.