FÚTBOL OURENSANO

Regresa toda la pasión del fútbol provincial

Arnoia, Celanova, Peroxa y el descendido Nogueira de Ramuín se perfilan como los favoritos para dar el salto a la Preferente Galicia en una liga que se pone  en marcha el domingo con en el retorno de varios históricos

Los jugadores del Arnoia celebran un gol en el campo de A Queixeira durante la pasada temporada.
Los jugadores del Arnoia celebran un gol en el campo de A Queixeira durante la pasada temporada.
Regresa toda la pasión del fútbol provincial

Después de muchísimos años la máxima categoría del fútbol provincial enciende los motores este domingo sin que los equipos hayan disputado previamente la fase previa de la Copa Diputación.

¿Será esta alternativa la que coloque a los 18 participantes en igual de condiciones en el arranque? El interrogante no quedará desvelado ni en la primera ni en la segunda jornada, ni tampoco tras cumplirse dos meses de competición.

Se podría hablar de favoritos en función de cuánto y cómo se hayan reforzado las plantillas, pero este análisis no siempre es fiable al ciento por ciento.

A priori, en el hipotético podio se debería ubicar al Nogueira de Ramuín, por tratarse de un club que acaba de bajar de la Preferente y que tampoco ha fichado mucho.

Iván González aterrizó con su proyecto en el Atlético Arnoia, equipo que desde su vuelta a la Primera Galicia siempre ha estado situado entre los aspirantes al ascenso. La directiva del cuadro de A Queixeira apostó fuertemente al considerar que esta temporada puede lograr algo importante, pero deberá mantener los pies sobre la tierra.

Los otros equipos que se postulan entre los importantes son dos históricos como el Peroxa y el Sporting Celanova. Miguel Carballo cumple su tercer ciclo en el club con más participaciones en Primera y varias ligas en su haber, como también alguna Copa Diputación. Mientras, los dirigidos por Germán Reza dejaron una buena imagen la pasada temporada, pero tal vez les faltó redondear la idea en el tramo decisivo.


Las posibles sorpresas


Esto no quita que más allá de la aureola que llevan estos equipos la liga siempre da muchas vueltas y como viene sucediendo ultimamente no hay que descartar que haya alguna sorpresa, llámese Monterrei o un Covadonga que acaba de regresar de su breve peregrinar por la Segunda Galicia.

En este torneo se presentan también varios enigmas de difícil comprensión o resolución. Uno de ellos es el Valenzá que, en las últimas horas completó su plantilla tras recuperar a Bass y aportarle la veteranía de los excelanovences Alberto e Iván entre tanta juventud.

Después de una extenuante fase de ascenso, el Melias vuelve a Primera Galicia con la intención de quedarse por un tiempo prolongado. No pescó mucho en el mercado y de lo poco que se trajo tres jugadores llegaron de la mano del entrenador Adrián Varela.

O Carqueixal volverá después de tres décadas a respirar fútbol de la máxima categoría y la ilusión que abrazan los seguidores del Seixalbo será el mejor combustible para empujar y dar vida al equipo de Miguel Doniz.

El entrenador Quino Iglesias, que no culminó la temporada en el Vilariño y tenía la intención de tomarse un año sabático, acabó siendo tentado por el Polígono y no declinó la propuesta de la entidad industrial que ha sumado a sus filias a Eze, del Raio Alaricano.


Cambios en los banquillos


Diez equipos han cambiado de técnico, algunos de los cuales se estrenan en el fútbol aficionado. Para la inmensa mayoría Néstor Pérez es un gran desconocido. Tras jugar en el Cenlle afronta el compromiso en un Maside muy cambiado del que guió su antecesor Mindo Surribas.

Aunque incursionó en la base, José Alberte, del Francelos, es otro debutante que durante la pretemporada necesitó un curso acelerado sobre lo que se cuece en la categoría y el potencial de sus oponentes.

El Verín debería entrar en las quinielas del ascenso, pero su entrenador Eloy García no se muestra tan seguro de ello al no llegar más fichajes con garantías. En cambio, en el Vailariño Chuchi Hidalgo no descarta dar la sorpresa con el ex del Velle Gabri como as de espadas.