FÚTBOL SALA

El Trofeo Cidade de Ourense puso rumbo a Portugal

El nuevo Sala Ourense de Segunda B se presentó cayendo ante el Carrazedo portugués en un duelo de ida y vuelta

Raúl Rivero controla la pelota ante un rival del equipo portugués.
Raúl Rivero controla la pelota ante un rival del equipo portugués.
El Trofeo Cidade de Ourense puso rumbo a Portugal

El nuevo Sala Ourense de Segunda B se presentó ante la afición. La tercera edición del Trofeo Cidade de Ourense midió en Os Remedios al equipo de Kike García con el Grupo Desportivo Carrazedo de la Segunda División portuguesa en un partido muy raro que finalizó con el triunfo visitante (5-6). Raro porque cuando el conjunto local se quiso dar cuenta ya perdía 0-3, desventaja que llegó a ser de cuatro goles en el inicio de la segunda parte. Raro porque el equipo ourensano llegó a igualar el marcador (4-4). Y más raro todavía porque en un partido típico de pretemporada la contienda amagó con convertirse en una lucha sin cuartel. Por fortuna, y por extraño que parezca, los encargados deponer la calma fueron los propios jugadores.

El hecho de que el Carrazedo se pusiera a defender practicamente en 10 metros cediendo totalmente la pelota al sala Ourense no hacía presagiar el inicio del guión. Mucha posesión local pero ni un tiro a portería. En cambio, las contras lusas eran letales. La calma defendiendo discordaba con la velocidad y precisión en las salidas de balón tras el robo. Los dos primeros significaron dos goles.

Oficio y calidad de un Carrazedo que estaba muy cómodo en la cancha y que poco después ampliaba la ventaja hasta el 0-3 al descanso.

El Sala Ourense y Araújo se propusieron dar vida al marcador en la segunda parte. Pronto, el 17 local fue objeto de penalti pero no el portero portugués le detuvo el penalti. El mazazo fue doble ya que en la siguiente jugada un error significó el 0-4. De nuevo la contra.

Tocaba remar y el sala Ourense lo hizo. Fue abandonando le zona de tormenta por su buen hacer primero, y divisó tierra después de que los de las Terras de Montenegro se fueran del partido tras alguna decisión arbitral cuando menos dudosa y un tanto luego de que los rivales aguardaran que Arturo tirara la pelota fuera al reclamar una falta que no fue señalizada. Bermejo hizo el 4-4 a 12 del final, cuando los visitantes estaban con solo tres jugadores de campo y empezaba un partido nuevo.

El Carrazedo no tardó en sacudirse el dominio y entonces mostró lo que no había querido hasta entonces, que también sabía jugar con posesión. Muy buen equipo. Mostró su pegada en el 4-5 y se alió con la fortuna en un rebote al saque de una falta en el 4-6. El gol de Édgar a 2:50 no impidió que el trofeo se marchara a Portugal.

Entreno de mucho nivel para un Sala Ourense para el que dentro de seis días empieza un nuevo curso. Ya solo hay ojos para el Narón.