TERCERA DIVISIÓN

La UD Ourense disparó con balas de fogueo

Los unionistas se estrellaron contra el muro del Céltiga en un partido donde no tuvieron precisión en ataque

Rubén Durán, Rubén Arce y Corzo presionan a Pablo Pillado. (MARTIÑO PINAL)
Rubén Durán, Rubén Arce y Corzo presionan a Pablo Pillado. (MARTIÑO PINAL)
La UD Ourense disparó con balas de fogueo
UD Ourense 0-0 Céltiga

 

Pocas ocasiones claras y menos puntería. Así se puede resumir el duelo que la Unión Deportiva Ourense disputó en O Couto ante el Céltiga. Los rojillos tuvieron más el balón, se acercaron más y con mayor peligro que su rival, pero no estuvieron precisos en los metros finales. El muro defensivo visitante, con el ourensano Javi Rey al mando desde el banquillo, aguantó. Y el 0-0 fue inamovible.

Y eso que los locales comenzaron animados. Marquitos y Alfredo se asociaban bien por la banda izquierda y Presas estuvo a punto de aprovecharlo en el minuto 2. El propio centrocampista enganchó una volea desde la frontal que se fue desviada, mismo destino que encontró un lanzamiento de Alfredo desde una posición similar.

Para ver el primer acercamiento del Céltiga, hubo que esperar al minuto 21, cuando una falta de Jacobo se iba a las nubes. El orden defensivo por encima que cualquier alarde en ataque.

La respuesta, una buena jugada de Adrián por la izquierda (como no) que termina con un pasé atrás a Marquitos, que no puede precisar su remate ante la oposición de la defensa del Céltiga.
Con esa tónica de dominio y acercamientos sin tiros entre los tres palos de los unionistas se llegó al descanso.


A fuego lento


Si las revoluciones no estuvieron muy altas en el primer tiempo, tras la reanudación la cosa incluso fue a menos. Fernando Currás intentó buscar soluciones y apostó por Isma. La UD Ourense siguió jugando más en campo contrario ante un Céltiga que lo fiaba todo a una contra y que no daba el empate por malo. Ni mucho menos.

Rubén Durán y Marquitos volvieron a probar suerte desde el borde del área, pero con el punto de mira descolocado. El mismo lugar desde el que Isma lo intentó sin suerte. Hasta ahí llegaban bien los rojillos pero el portero Nico no se había manchado los guantes todavía.

Y como suele pasar en este tipo de partidos, llegó el susto. Un mal pase de Corzo en el minuto 75 lo aprovechó Pablo Pillado para montar la contra, frenarse en seco y disparar por arriba de la meta de Pato. 

Desde ese momento, paso adelante de la UD Ourense, aunque sin la velocidad ni la precisión que exigía la "muralla" visitante. Centros sin destino claro o pases que no tocaban protagonizaron los últimos minutos. Aún así, en el tiempo de prolongación, un centro desde la izquierda lo remató con la cabeza Isma y Nico evitó el gol cuando ya se cantaba en la grada.

Fue la última bala de los rojillos, que se quedan sin triunfo por segunda semana consecutiva. La jornada por arriba no se dio mal, pero el pequeño bache está ahí y tocará superarlo cuanto antes.