BOLA EXTRA

Jordan, un lateral ourensano con "chispa" en el Arenas de Getxo

El ourensano, ex del CD Ourense, desborda y defiende a partes iguales desde hace temporada y media la camiseta del conjunto del País Vasco

El Arenas Club de Getxo celebra la victoria ante el Barakaldo, con Jordan, el primero por la derecha (izquierda) y Jordan en su etapa en el CD Ourense.
El Arenas Club de Getxo celebra la victoria ante el Barakaldo, con Jordan, el primero por la derecha (izquierda) y Jordan en su etapa en el CD Ourense.
Jordan, un lateral ourensano con "chispa" en el Arenas de Getxo

Termina el entrenamiento. Hace unos recados y regresa a Bilbao. De Getxo a la catedral del fútbol se tarda 20 minutos en coche. No es muy lejos. Jordan Sánchez (05/01/1991) atiende la llamada con tranquilidad antes del derbi contra el Barakaldo. El ourensano es uno de los emigrantes del fútbol gallego que ha encontrado en el norte de España su segunda casa. En el Arenas Club Getxo, un verdadero hogar. 

Salió de Salesianos rumbo A Madroa, donde el juvenil y el Celta B fueron testigos de su identidad balompédica. Las dotes eran intrínsecas a una personalidad, siempre pausada y con marcado carácter competitivo. Salió del Municipal de Barreiro, para jugar en Sán Lázaro con la SD Compostela durante tres temporadas. Se revalorizó su caché a medida que rebaja su posición en el campo santiagués. De extremo a lateral y se acuerda de un amigo: "Igual que Rubén Arce, antes era casi delantero y ahora hace a veces de lateral".

Su rendimiento hizo que el Sabadell se fijara en él y no lo dudó. Hizo la maleta y se fue. Ahora, y desde hace una temperada y media, está asentado en Bilbao. En una ciudad que "me recuerda a Ourense por su situación geográfica entre montañas", pero entrenando en el Arenas Club de Getxo. 

Su resumen es claro, sencillo, conciso y breve: "Estoy feliz, aquí". Aunque no esconde su morriña: "Tengo claro que viviré en Galicia. Se extraña y algún día volveré, pero ahora estoy centrado en hacerlo bien aquí". 


La vuelta de la Copa del Rey


El Arenas Club de Getxo vive en un cumpleaños permanente en este 2019. La entidad vizcaína celebra el centenario de la consecución de la Copa del Rey que ganó por 5-2 al FC Barcelona. Necesitó la prórroga, pero esa odisea vuelve a presidir el estadio para que cada fin de semana todos los aficionados se puedan fotografiar con ella. 

Fue en un incendio en 1937 durante la Guerra Civil. Momento trágico para la historia de España y para el Arenas Club que perdía su trofeo más preciado. Ahora, lo recupera de la mano de la Federación que le concede una réplica de aquel éxito. 

"En la etapa del CD Ourense aprendí lo que era el fútbol profesional. Pudimos disputar una promoción a Segunda B, pero la perdimos"

Excusa perfecta para analizar al lateral ourensano: "Estoy contento porque estoy jugando bastante y lo estamos haciendo bien. Tuvimos un momento malo en el último tercio de la primera vuelta y lo pagamos. Volvimos a ganar y esperamos engancharnos a la lucha por los puestos de arriba. Sería bonito meternos en Copa del Rey por la historia del club y el año en el que se encuentra la entidad". Pone deberes al equipo: "Tenemos que creérnoslo y que no nos acusen demasiado las lesiones, que siempre son un lastre". Y a él mismo: "Si que es cierto que en el ámbito personal, puedo decir que estoy viviendo del fútbol, pero hay que pensar más allá y en un futuro, así que empezaré a estudiar de nuevo". 

Es uno de los privilegiados en el panorama del fútbol. Cobra y vive al día. "Me acuerdo mucho de la época de impagos del CD Ourense. Hablaba mucho con Portela, o con Arce y lo estaban pasando realmente mal, y eso que estaban en su ciudad. También me acuerdo de Borja Valle que no tenía ni para botas y míralo ahora". De aquella etapa aprendió mucho: "Me enseñó lo que era el fútbol profesional, jugamos muy bien y pudimos disputar la fase de ascenso a Segunda B, pero perdimos en la promoción. Cosas del fútbol". Fue uno de aquellos con otra oportunidad perdida del fútbol profesional. Aunque él, ha conseguido llegar y mantenerse.

El fútbol se ha vuestro más directo para él: "El fútbol vasco se caracteriza por eso, pero nosotros somos un equipo fuerte y competitivo y luchamos todos los partidos. No tengo problema, soy bastante currante". 

A sus 28 años, piensa en el presente de la misma forma que en el futuro. Antes de jugar contra el Barakaldo apostaba por una victoria, "aunque en el fútbol no se sabe". El derbi se lo llevaron por 2-1 y se hicieron otro selfie en el vestuario. Otro éxtasis de victoria.

Lo mismo pasa en la vida, siempre hay dos (o más) caminos por elegir. El de Jordan fue hacer las maletas y buscar su propio fútbol. Aunque marque menos goles que antes (lleva uno que marcó contra el Sporting B) y le hagan pocas fotos, escogió hacer la mochila y vivir de su pasión. 

La "chispa" ourensana de Jordan en el Municipal de Gobela está viva, quema etapas y lo hace con la madurez de quién escoge el camino correcto. Al fin y al cabo, su pasión es su trabajo.