CUENTA DE RESULTADOS

Las grandes empresas, en el punto de mira

El Gobierno de Pedro Sánchez quiere alcanzar un tipo mínimo del 15% en el impuesto de Sociedades a las grandes empresas. Menos incluso de lo que ya pagan las pymes. Pero es que las grandes solo pagan el 6,14%.

Cadena de montaje en la fábrica de coches de Landaben (Pamplona)
Cadena de montaje en la fábrica de coches de Landaben (Pamplona)
Las grandes empresas, en el punto de mira

Si nos preguntamos qué es lo que ha cambiado de fondo entre los buenos tiempos de los ingresos fiscales –2007– y la actualidad, vemos que, básicamente, la diferencia está en el Impuesto de Sociedades, el impuesto que pagan las empresas, que es junto con el fraude donde está el verdadero problema fiscal español, aunque pocas veces se subraye.

Todo tiene una explicación. Al estallar la crisis, patente ya en 2008, las correcciones en los ingresos del Estado se basaron en subidas de impuestos, de modo que terminaron pagando la crisis los trabajadores, vía IRPF, y los consumidores, a través del IVA. Hubo una gran asignatura pendiente, el impuesto de Sociedades, que lo sigue siendo una vez superada la crisis en términos de crecimiento. Tanto, que el Gobierno recaudó 23.143 millones de euros en 2017 por el Impuesto de Sociedades, lejos de los 44.823 millones de 2007.

En 2015 –otro ejemplo–, Hacienda ingresó por IRPF algo más de 84.000 millones, cifra ya similar a la de 2007. Tampoco fue muy diferente el saldo del IVA: 83.760 millones en 2015 y 80.000 millones en 2008. Por impuestos especiales se ingresó lo mismo en 2015 (20.147 millones) que en 2007 (20.143 millones). En otros impuestos, más incluso en 2015 que en 2007. Solo en Sociedades se ingresó mucho menos: 28.575 millones en 2015 frente a 44.823 millones en 2007. Es, por tanto, en Sociedades donde está la única gran diferencia fiscal con respecto al año de más ingresos de la historia moderna de España, que fue 2007. Aun así esa diferencia de ingresos no podría justificar por si sola un déficit de más de 50.000 millones, como ya ha sucedido; a lo sumo de unos 20.000 millones, partiendo de que en los años de bonanza había equilibrio presupuestario e incluso superávit.

Hay más datos a la vista, incluso de otros años, donde se aprecia que el problema es siempre el mismo pero también otra cosa no menos relevante: las pymes pagan casi el triple que las grandes empresas. Según Hacienda, las grandes empresas ganaron en 2016 un 34% más que en 2013 pero pagaron menos por Sociedades. En 2016 los grupos consolidados tributaron a un tipo efectivo sobre el resultado contable del 6,14%, porcentaje que contrasta con el tipo efectivo abonado por las pequeñas y medianas empresas, que fue del 15,4%, tres puntos más que el año anterior.

Los datos que acaba de hacer públicos la Agencia Tributaria permiten constatar, de paso, que el tipo efectivo sobre el resultado contable de los grandes grupos consolidados –6,14%– está lejos del tipo oficial del 25%. En 2016 ganaron casi 25.000 millones más pero pagaron solo 300 millones más que el año anterior.

Durante un tiempo este estado de cosas se debía al efecto de las compensaciones por pérdidas de años anteriores pero a día de hoy la clave está más en las deducciones y exenciones fiscales que aprovechan estas empresas, así como en los impuestos que pagan supuestamente sus filiales en el extranjero.

La aportación de los grandes grupos al impuesto de Sociedades supone unos 6.500 millones de un total de 28.600 millones, si tomamos datos de 2015, por lo que si el Gobierno cumple su objetivo debería aumentar de manera considerable. Pero sus lobbies ya están advirtiendo de que una política así sería negativa para la inversión y el empleo. Los grandes se resisten, pues, a pagar en la misma medida que los pequeños, lo cual tiene difícil justificación.

@J_L_Gomez