ECONOMÍA

Los mercados, ante tensiones frecuentes

Los reiterados ataques de Trump a China –ahora le amenaza con aranceles generalizados– e incluso a su propia Reserva Federal por manejar los tipos de interés al alza no desatan precisamente calma y confianza. 

Un agente de bolsa, durante una sesión en Wall Street.
Un agente de bolsa, durante una sesión en Wall Street.
Los mercados, ante tensiones frecuentes

Esta semana se produjo un desplome en los mercados financieros. Un cóctel explosivo que generó Wall Street, tras una jornada a la baja en Europa, y que contagió al resto de plazas mundiales, entre ellas Madrid. ¿Por qué están pasando este tipo de cosas? Y, sobre todo, ¿qué puede suceder ahora?

El desplome de Wall Street se debe a varios factores, entre ellos la inestabilidad política en Washington, producto de una errática legislatura, y las tensiones entre EE UU y China, que están yendo más allá de los asuntos meramente comerciales. También influyen la ralentización del resto de economías mundiales, ya confirmada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), y el alza del precio del petróleo, que amenaza con impulsar la inflación, sin perder de vista la incertidumbre política en la eurozona, donde el populismo trae consigo una nueva crisis, de identidad y económica. A todo ello se suma el inicio de la retirada de estímulos monetarios por parte de los bancos centrales, la debilidad de algunas economías –veremos qué pasa con Italia– y la proximidad de la temporada de resultados trimestrales, que suele conllevar una mayor volatilidad en las bolsas.

Lejos de lo que él dice, Donald Trump es un factor negativo para los mercados. Los reiterados ataques a China –su última amenaza es con aranceles generalizados– e incluso a su propia Reserva Federal, por manejar los tipos de interés al alza, no desatan precisamente calma y confianza. Y ahora parece que EE UU no reanudará las conversaciones comerciales en la cumbre del G-20 de nociembre si antes Pekín no publica una lista detallada con todas las concesiones que está dispuesta a hacer.

¿Estamos ante un cambio de ciclo? De entrada podríamos quedarnos con que las bolsas caen porque temen que la curva de tipos americana se invierta y que eso indique, según la teoría clásica, recesión. Pero eso aún no ha sucedido y, aunque la curva se aplane, no tendría por qué estar indicando un cambio de ciclo, sino una normalización rápida de los tipos en EE UU, ya que allí la economía se expande mucho y exige un proceso de normalización de los intereses.

Para UBS, el ciclo del mercado empieza a estar maduro y, si bien no ha perdido su sesgo alcista, este tipo de episodios podrían ser cada vez más frecuentes. Según Link Securities, Wall Street estaría lejos de entrar en corrección, salvo en el caso del Nasdaq Composite, que ha cedido ya un 8,5% desde sus recientes máximos históricos. No todo el mundo cree que el dinero entra en EE UU por la confianza en su economía, sino con intenciones de hacer meras recompras, como intuye la firma Serenity Markets.

¿Sucede lo mismo en Europa y en Asia? Puede ser. De hecho, varios de los principales índices han entrado ya en fase de corrección al haber perdido más de un 10% desde su último máximo. Entre ellos está el Ibex-35, que ha cedido el 13,6%, el FTSE Mib italiano (-19,7%), el Dax alemán (-13,6%) y el Euro Stoxx 50 (-11,0%). A su vez, hubo recortes en Japón y China del -4%.

Otra señal preocupante para Europa –y para España– refleja que al contagio de las caídas en Wall Street se unió la rebaja en la previsión de crecimiento de Alemania, el motor de la UE. Detrás están las tensiones comerciales, los riesgos relacionados con el Brexit y la situación en países emergentes como Argentina y Turquía. La banca española lo sabe bien.

@J_L_Gomez