La reunificación de deudas: ¿una buena solución?

Debido a la crisis económica que azota a nuestro país desde hace casi una década, muchos hogares españoles ven como sus ahorros de tiempos de bonanza se extinguen, junto con sus prestaciones o ayudas familiares. 

La reunificación de deudas: ¿una buena solución?

A esta situación ya de por sí difícil, se le suma el hecho del endeudamiento que soportan, ya que en tiempos mejores asumieron una serie de préstamos que ahora son incapaces de afrontar, poniendo en peligro su estabilidad a corto plazo, pues su propiedad se encuentra en riesgo de ser embargada por el banco.

A veces, aunque en una unidad familiar uno de los progenitores, o incluso ambos, trabajen, no consiguen llegar a fin de mes, debido por una parte a la precariedad laboral que han impuesto las nuevas medidas del gobierno, aumentando las diferencias entre ricos y pobres y castigando aún más al ciudadano de a pie, y por otro lado por las constantes subidas de impuestos, en cosas tan elementales como el agua y la luz, servicios mínimos que hay que tener, para llevar una vida digna.

Muchas familias ven en la reunificacion de deudas la solución a todos sus problemas y, en muchos casos, es la opción más viable que salva a muchos hogares del auténtico desastre que supondría perder sus viviendas tras años de pagar rigurosamente las cuotas. Una realidad injusta que está a la orden del día en nuestro país. Reunificar deuda en España con la reunificación de préstamos puede ser una vía de escape, pero para que lleve a buen puerto se deben tomar una serie de consideraciones que vamos a detallar.

¿Cuándo conviene reunificar la deuda?

Lo primero que hay que plantearse es si realmente hace falta utilizar este producto, si la situación es tal que no se pueden hacer frente a todos los pagos o si solo queremos vivir más desahogados. 
Después de analizar la situación, si es cierto que la situación es insostenible y no nos permite vivir dignamente, la pregunta esencial es la siguiente: una vez reunificadas las deudas ¿qué garantías tengo en mi situación de poder hacer frente a los pagos y que no se convierta en un nuevo problema de sobreendeudamiento? 

Reunificar deudas tiene sentido si es una solución, no si es una forma de ganar tiempo, ya que la deuda se hace más grande, aunque se pague una mensualidad menor, la suma de todas las cuotas anteriores es mayor a la deuda inicial. No nos olvidemos que se trata de un nuevo préstamo que engloba todos los demás y tiene sus intereses, por lógica bastante más elevados

Dicho esto, si analizada la situación, este nuevo pago único es más acorde a nuestra economía actual y nos permite seguir adelante sin perder nuestras propiedades, es una solución perfecta para los errores de endeudamiento que se cometieron en el pasado, en buena parte, porque nos hicieron creer que sí podíamos vivir un nivel de vida que no nos pertenecía, porque nos dieron más crédito del que nos correspondía por nuestros ingresos y porque nos negaron la crisis hasta que nos estalló en nuestras manos.

¿A quién debo acudir?

Unificar préstamos y otras deudas en una nueva hipoteca es una operación financiera cuyo objetivo es equilibrar una economía familiar que tiene más gastos que ingresos. 

La reunificación de deudas se puede tramitar directamente con un banco o caja o contratando los servicios de un intermediario hipotecario, que deberá cumplir con la normativa legal para ofrecer garantías. 

Los intermediarios financieros, como Inmofinan, son empresas privadas que se encargan de tramitar operaciones hipotecarias con diversas entidades financieras, lo cual le ofrece al cliente más posibilidades para que lleguen a concedérsela, además de ahorrarle tener que realizar la tramitación una a una en cada entidad. Deben cumplir, como decíamos, con la normativa de la Ley 2/2009 y estar dados de alta en el registro del Instituto Nacional de Consumo.

Siempre debemos exigir las condiciones por escrito antes de ir a firmar ante notario, entre otra documentación que legalmente nos tienen que facilitar y que debemos guardar a buen recaudo, y tener claro que es un banco o caja quien nos concede en última instancia la nueva hipoteca, no el intermediario.

Esperemos que este artículo haya resultado de su interés y colabore en cualquier grado, para aliviar o mejorar las situación de crisis financiera que viven innumerables familias en este país.