SEGURIDAD VIAL

El lío de la bicicleta en el Congreso

La iniciativa del PSOE sobre las medidas para impulsar el uso de la bicicleta acabó como una comedia de cine: sin votación y todos contra todos

El lío de la bicicleta en el Congreso

La comisión de Seguridad Vial del Congreso iba sobre ruedas hasta la votación del punto 10, la iniciativa del PSOE sobre medidas para impulsar el uso de la bici. Tal fue el lío que, tras veinte minutos en los que nadie aclaraba qué se estaba votando, los proponentes zanjaron el asunto: retiraron la proposición.

El galimatías montado bien se resume en las palabras del presidente de la comisión. Teófilo de Luis no podía tener un estreno más "accidentado" y aunque se le escapó alguna media sonrisa al intentar sin éxito aclarar la votación, así dibujaba la situación: "Esto no lo he visto en mi vida. Es el caos personificado", cual atasco.

Con más o menos claridad en los textos de las proposiciones no de ley que se votaban -todas salieron adelante-, y tras una mañana "placentera" en la que el debate circulaba con fluidez, la comisión se frenó en seco bien avanzaba la votación al llegar al punto diez.

"Sí, esto es el lío de la bicicleta". No le faltaba razón al presidente, incapaz de aclarar, incluso con la intervención del letrado, qué texto se votaba, a qué proposición pertenecía, después del follón de que una parte de una iniciativa de Podemos fuera apartada para su supuesta votación posterior.

Y mientras una diputada grababa con su móvil la escena almodovariana y otro se recostaba a la desesperada en su mesa, el murmullo aumentaba y las intervenciones de los parlamentarios y la mesa se sucedían para intentar dar luz verde al asunto.

El diputado socialista Odón Elorza atribuía a un "error técnico" que una parte del texto inicial de otra proposición de Podemos, también relativa al uso de la bicicleta, quedara "en el limbo" después de acordar una enmienda transaccional que sustituía a la iniciativa primaria.

"No tiene sentido que se pierda parte de la PNL de Podemos", coincidía Irene Rivera de Ciudadanos, a lo que mediaba de nuevo el presidente no sin antes agradecer todas las aportaciones para zanjar que, reglamento en mano, no es él quien decide qué texto se vota, sino que la última palabra la tiene el grupo proponente, en este caso el PSOE.

Así que después de diecisiete minutos colapsados en la votación del punto 10 y sin salir del "¿pero qué se vota?", el diputado del PSOE Pablo Bellido quita el freno. "Retiramos la proposición".

Faltaron los aplausos pero el alivio sí se notó en el rostro de Teófilo de Luis que agradeció "la comprensión" del PSOE para "resolver la situación", aunque aprovechó para dar un toque a todos al advertir que "no se puede estar haciendo replay en todas las votaciones".

Con las dos últimas votaciones de corrido, la comisión llegó a su destino final con una conclusión. La nueva composición del Congreso traerá a buen seguro más de un lío.