ECONOMÍA CIUDADANA

Ocho de cada diez empresas familiares son optimistas ante 2018

El 80% de los encuestados muestra una impresión “positiva” o “muy positiva” sobre  la situación económica que tendrá su compañía en los próximos 12 meses.

Ocho de cada diez empresas familiares son optimistas ante 2018

Las empresas familiares españolas afrontan el futuro con optimismo. Así se desprende de la edición española del VI Barómetro de la Empresa Familiar, elaborado por KPMG en colaboración con las Asociaciones Territoriales vinculadas al Instituto de Empresa Familiar, en el cual el 80% de los encuestados muestra una impresión “positiva” o “muy positiva” sobre  la situación económica que tendrá su compañía en los próximos 12 meses.

Atendiendo a la comparativa con las ediciones anteriores, se observa una continuidad de la tendencia iniciada hace algunos ejercicios. Así, en 2013 solo el 42% de las empresas familiares tenían una perspectiva positiva de la evolución de sus negocios, registrándose en años posteriores una recuperación significativa de la confianza, hasta llegar al nivel máximo actual.

La confianza en el futuro se sustenta, una vez más, en los buenos resultados registrados este año en términos de facturación, empleo e internacionalización. Así, una mayor proporción de empresas familiares ha incrementado o mantenido su facturación, mientras que solo el 8% la ha visto reducida. En términos de empleo, un 94% ha aumentado o mantenido su plantilla, y el 76% declara tener ya presencia en mercados extranjeros. 

Dos aspectos prioritarios: mejora de la rentabilidad y talento

Respaldadas por las buenas perspectivas, las empresas familiares incluyen nuevas inversiones en sus planes estratégicos. A la hora de establecer sus prioridades, los negocios familiares continúan un año más priorizando la mejora de la rentabilidad (70%), el incremento de la facturación (52%) y la innovación (34%). Además, aspectos como la atracción del talento (28%), el adelanto de la salida a nuevos mercados (26%) han sido algunas de las prioridades que más han crecido en importancia para los empresarios familiares españoles.

En opinión de Ramón Pueyo, socio responsable de Empresa Familiar de KPMG en España, “los resultados del barómetro llevan a pensar que en los últimos años se ha asentado entre los empresarios familiares un clima de optimismo expectante”. Según expresa, “tras la incertidumbre, sus agendas están más enfocadas en cuestiones como la innovación de los modelos de negocio y la influencia sobre las capacidades de las compañías o asuntos relacionados con cómo crecer y ganar tamaño. Esto debe hacernos sentir optimistas; seguramente, los empresarios familiares son un buen indicador adelantado del rumbo que está tomando la economía española”.

Dado el optimismo con el que las empresas familiares españolas encaran el futuro, no sorprende que una gran proporción de ellas (el 84%) incluyan planes de inversión en los próximos 12 meses, de los que más de la mitad (55%) estarán enfocados a desarrollar la actividad principal de la compañía, un 50% a las nuevas tecnologías, y a la contratación y formación de nuevos profesionales e internacionalización, con un 36% de respuestas en ambas.