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Digitalización y nuevas alternativas de financiación

A pesar de la recuperación acaecida en los últimos años de la actividad económica, el acceso a al crédito sigue siendo una tarea complicada por las exigencias que todavía establecen las entidades financieras a las pymes en forma de avales y garantías patrimoniales.

Digitalización y nuevas alternativas de financiación

Teniendo en cuenta que la deuda empresarial en España todavía representaba a finales del año 2017 casi el 78% del PIB, una subida de tipos de interés les supondría a las empresas un importante incremento en el coste del servicio de la deuda, por lo que sociedades que presenten una elevado nivel de deuda y unos ratios de rentabilidad moderados se convertirán en organizaciones tremendamente vulnerables, en términos financieros, a los posibles vaivenes del mercado.

Tras el último anuncio realizado a mediados del mes de junio por Mario Draghi, presidente del BCE, se está observando un claro cambio de rumbo en la política monetaria europea que se traducirá en un nuevo entorno monetario que propiciará una subida de los tipos de interés a medio y largo plazo. Esta circunstancia dificultará, aún más, el acceso a la financiación a los agentes que navegan en las procelosas aguas de los mercados financieros. La mayor pendiente que tendrá, en un futuro próximo, la curva de tipos acabará por beneficiar al sector bancario que le permitirá ser aún más selectivo en el momento de la concesión de crédito, una vez haya mejorado su margen de intermediación.


CROWDFUNDING Y CROWDLENDING


La dificultad de acceso a la financiación afectó a la mayoría de los emprendedores en los peores momentos de la crisis, circunstancia que no hizo más que evidenciar el efecto procíclico que acostumbra tener el mercado de crédito en las épocas recesivas de la economía. Esta situación les obliga a pensar, a los que comienzan su actividad económica, en el resto de opciones de financiación que existen actualmente en el mercado, como por ejemplo el Crowdlending, una modalidad que le permite a cualquier persona con un pequeño montante de dinero poder financiar el desarrollo de un negocio incipiente, a cambio de obtener una rentabilidad futura originada en el propio negocio.

Esta forma de obtener financiación se apoya en una plataforma online que sirve de canal de comunicación entre el emprendedor-prestatario y los muchos inversores que participan financieramente del incipiente negocio. A diferencia del crowdfunding, la que se refiere a la financiación de los proyectos a base de participaciones en el capital, el crowdlending solo pide la devolución del importe aportado más los intereses, y no pone en duda la propiedad de la empresa. Se puede decir que esta modalidad de financiación lleva operando en el mercado europeo no más de tres años y poco más de uno en España, por lo que su progresión a cinco años vista puede ser espectacular.

El período medio de amortización relativo a la devolución de los recursos financieros aportados no tendría porque exceder los cuatro años mientras que los tipos de interés que se han devengado, en media, durante su corta existencia en el mercado no han excedido el 7 por ciento. Actualmente este instrumento financiero está siendo utilizado para financiar desde la adquisición de bienes de equipo hasta el proceso de internacionalización que pretenden desarrollar las empresas de reciente creación.


TRANSFORMACIÓN DIGITAL


El hecho de que se esté desarrollando una progresiva digitalización de la economía, en el que la Unión Europea pretende asentar las bases del futuro Mercado Único Digital, a través de la creación de un marco reglamentario común para todos los países de la Unión, facilitará el impulso de estas alternativas de financiación a las empresas y a los emprendedores. En este sentido, aspectos como la ciberseguridad resulta tremendamente relevante para que la innovación digital permita el desarrollo de estas nuevas modalidades de financiación y se alcance un adecuado desarrollo de las mismas.

La culminación del proceso de la digitalización permitirá el uso generalizado de dicha tecnología en los diferentes sectores de la economía y sociedad, facilitando la necesaria transformación digital a través de la interoperabilidad entre los diferentes agentes que interactúan en los mercados financieros. Un decidido impulso a la digitalización por parte de las autoridades comunitarias permitiría una rápida adaptación a los cambios socioeconómicos que se avecinan