CREANDO MARCA

El ecosistema innovador ya calienta motores, pero circula a baja velocidad

En el caso de Ourense los mimbres de creación de dicho ecosistema se están forjando con la presencia de agentes activos en la triple hélice: un campus universitario investigador, unido a la presencia de las administraciones públicas abiertas a innovar y con la presencia de empresas sin miedo a invertir innovando

El ecosistema innovador ya calienta motores, pero circula a baja velocidad

Ourense muestra cada vez más el impulso de un territorio que quiere hacerse un espacio en el mundo de la innovación internacional. Eso sí, todavía queda mucho por hacer para crear un ecosistema local innovador de gran eficacia y resultados, pero en los últimos años se está produciendo un vuelco dando pasos hacia un camino innovador. Por definición innovar es transformar, cambiar, investigar, y equivocarse, pero para el mundo empresarial es una oportunidad de mejora económica y de apertura de nuevos mercados.  

Actualmente estos procesos son  una “exigencia” para pervivir en el tejido empresarial, donde el mundo TIC y la velocidad del cambio tecnológico exige ingenio y cambio para pervivir. Ourense, desde un punto de vista medido por el número de patentes registradas, ocupa históricamente un espacio moderado en la lista nacional e internacional. Aun así “algo se mueve” en el entorno público y privado con el nacimiento de proyectos de corte innovador y de visión internacional. Siguiendo el criterio de la Teoría de la Triple Hélice, (teoría de amplia aceptación en el mundo científico y entre los que toman decisiones políticas), un buen sistema de apoyo a la innovación debe ser aquel donde las relaciones existentes de cooperación entre la Universidad-Empresa-Gobierno refuercen el éxito innovador, creando conocimiento y actividades de innovación para el desarrollo del territorio y del tejido empresarial. 

En este contexto nacen nuevas formas de cooperación y de desarrollo económico en la provincia, por ejemplo la creación de viveros y centros de acogida y apoyo a empresas. 

El centro por excelencia de acogida de empresas con vocación innovadora es el Parque Tecnológico de Galicia que, como su nombre nos indica, pretende apoyar la creación de empresas con perfil innovador. El parque lleva abierto ya 25 años y a estas alturas está recogiendo parte de los resultados de sus objetivos iniciales. 

El centro ha acogido a más de 300 empresas a lo largo de sus años de funcionamiento y además a estas alturas se le considera uno de los pilares del emprendimiento innovador. Por ejemplo, la Tecnópole fue el primer centro de acogida de una incubadora de empresas en la Comunidad, una labor en la que prosigue en la actualidad. 

El centro también acogió el primer espacio  de coworking de la provincia, pero ha hecho otras apuestas como la especialización y un buen ejemplo es la apertura del primer laboratorio de biotecnología en la modalidad de alquiler todo incluido. Además, la dirección del Parque ha creado infraestructuras de apoyo a la generación de empresas como es el caso del centro experimental de energías renovables o el centro de tecnologías médicas avanzadas.

Un referente del recinto es también la celebración del histórico evento Galiciencia, la mayor feria de ciencia de la comunidad y motor para fomentar la curiosidad científica entre los más pequeños.


Acción público-privada


A ello debemos sumar la presencia de los centros tecnológicos de referencia a nivel gallego, con ejemplos como el Centro de la Carne, el Cis-Madeira o el Centro de Metrología de Galicia, que aportan conocimientos específicos a sectores claves como la producción de carne o los recursos forestales.  

Otro buen ejemplo de la acción pública de fomento de la innovación es la creación de La Molinera, centro de referencia de fomento de la innovación, donde las actividades se concretan en el fomento de las herramientas TIC desde pequeños, hasta gente adulta, incluso personas de la tercera edad. El trabajar la creatividad desde edad temprana es uno de los puntos de futuro de la acción de innovar. 

Otro buen ejemplo de la acción pública lo podemos encontrar en el proyecto “Ourense provincia Inteligente”, promovido por la Deputacion de Ourense. Se trata de un ambicioso proyecto como “Provincia Inteligente” con el objetivo de favorecer la creación de un ecosistema inversor de grandes compañías tractoras y de pequeños inversores que desarrollen productos alrededor del concepto “smart”.

La segunda pata de la hélice la encontramos en la universidad. El campus ourensano ha elegido el camino de la especialización y que en el caso de Ourense, se centra en el agua como punto investigador. 

El proyecto Campus da Auga, además de disponer de un nuevo edificio, está formado por 13 grupos de investigación diferentes que trabajan para producir conocimiento rentable para el mercado. 

Además, la Universidad es un factor clave en la generación de mano de obra cualificada para el desarrollo de proyectos innovadores en el mundo empresarial. En conjunto,  el concepto del ecosistema de la innovación comprende todas las acciones que debe tomar, tanto para concebir como para llevar a cabo una innovación. En este contexto, Ourense muestra un perfil donde la acción pública y público-privada esta creando la semilla de un desarrollo emprendedor de corte innovador y de apuesta por incrementar la competitividad a nivel internacional.