CREANDO MARCA

Las exportaciones se consolidan pero apenas crece el catálogo de empresas

Galicia ha sido de las comunidades autónomas que más ha crecido en ventas internacionales desde la salida de la crisis. Al rebufo de este efecto, Ourense ha mejorado sus datos en los últimos años pero aún así queda mucho por hacer. La provincia necesita que las pequeñas empresas se animen a vender de forma habitual en el mercado internacional y que las grandes apuesten por vender en el mercado mundial en sinergia con los pequeños grupos empresariales locales.

Las exportaciones se consolidan pero apenas crece el catálogo de empresas

El último informe semestral del balance de exportaciones e importaciones de la provincia de Ourense nos llevan a un optimismo muy matizado, con crecimientos muy moderados.  En comparación con el año 2017, la tasa de crecimiento es del 0,36%, mientras que las importaciones se han reducido un 0,08%. Son los datos que maneja el Instituto de Comercio Exterior, que analiza la balanza comercial gallega. Posiblemente sea fruto más de un contexto internacional en donde el mercado se está frenando, ya que los “vientos de cola” han desaparecido. Entre esos factores está la subida del dólar, el aumento del proteccionismo aduanero o la desaceleración de los países emergentes, entre otras causas.

En los últimos años las ventas internacionales han sido un amortiguador de la crisis para una parte del tejido empresarial de Ourense.

Como ejemplo los datos del año 2017, ejercicio en el que las empresas de la provincia colocaron en los mercados exteriores 815 millones de euros, muy cerca de los 826 que se facturaron en el 2014, año récord en la serie estadística de la provincia. 

Además, debemos decir que el crecimiento del mercado es exponencial, entre 2017 y primer semestre de 2018. Por ejemplo, Ourense cerró el 2017 siendo la segunda provincia gallega con mejor comportamiento, tras A Coruña (17% más), Pontevedra (0,6% de crecimiento) o Lugo que muestra una tendencia a decaer hasta un 6,6% en un año. Ourense muestra de forma habitual una situación de superávit comercial constante. Como norma, las exportaciones suelen superar las importaciones a lo largo de la serie temporal, en muchos meses, duplicando las ventas a las compras en el mercado internacional.

Provocado por el buen hacer de los que han destacado en exportación, como la mecánica y la pizarra, los bienes de equipo, sobre todo, maquinaria; el sector alimentario, potenciado por la industria cárnica, y el agrario; o la producción textil, como principales destacados. 


POSIBLES LECCIONES


Un análisis de la serie temporal nos proporciona una serie de lecciones que deben conocer toda empresa que decida iniciar su actividad internacional. Las ventas mundiales de pizarra son el sector más solido de la serie histórica, liderándola en la mayor aparte de los años. 

Por ello la primera lección para toda empresa nueva es el aprovechamiento de los recursos naturales como elemento para la venta internacional. Recursos exclusivos como la pizarra que permiten atender demandas de otros lugares del planeta. El éxito internacional de las empresas pizarreras ha permitido atraer presencia e inversión internacional, (americanos, o alemanes) que sin duda incentivarán sus procesos de venta en los distintos países. 

Esta situación es una nueva lección que nos aconseja buscar alianzas con el que sabe más de comercio internacional o que está mejor posicionado en el mercado de destino, distribuidores locales, cadenas o intermediarios que pueden ser un buen aliado para iniciarse en el mercado de más allá de la frontera. 

El textil es otro sector exitoso de la economía ourensana, aunque ha tenido altibajos en los últimos ejercicios. Las grandes marcas están penetrando en mercados de gran calado, como los países árabes o  México, país del que se espera un crecimiento exponencial en pocos años. Este proceso se realiza en parte de los países, con alianzas con grupos locales que garantiza mejores resultados. La ayuda de un agente local puede ser clave para penetrar en un mercado con conocimiento del mismo.

Pero del textil podemos aprender otras cuestiones, como el posicionamiento de marca, o la política de ahorro de costes. Las marcas ourensanas de ropa son conocidas y reconocidas en gran parte de los mercados por su nombre comercial, un hecho de gran relevancia para cualquier empresa y de gran satisfacción a la vez. 

Conseguir estos posicionamientos entraña grandes dificultades y requiere de esfuerzo durante años y de una gran constancia en su labor comercial. Eso sí, el logro de este posicionamiento de mercado, donde el cliente exige “nuestra marca” consigue mejores ventas y es capaz de que sean sostenidas en el tiempo. 

Por otra parte, la fabricación de vehículos ha sido y es otro de los pilares de la venta mundial desde Ourense. En este caso, liderado por una combinación de grandes grupos empresariales locales e internacionales han alcanzado un alto nivel de competitividad en el sector de la automoción, uno de los de mayor nivel de exigencia a nivel mundial. 

La lección a aprender es que se debe ser competitivo para vender fuera: optimizar precios de coste o la logística son clave para vender fuera de manera de forma sostenida. Esta recopilación de lecciones no son más que algunos ejemplos exitosos del acceso al mercado mundial. Un mercado mundial de gran competencia pero en el que las empresas de Ourense se están haciendo un hueco.