CON PRIMA DE RIESGO

Feliz Navidad para todos, aunque de nuevo habrá diferencias porque la pobreza no disminuye

España crece a más del 3% pero no es capaz de aliviar la crisis de parte más débil de la población.

Feliz Navidad para todos, aunque de nuevo habrá diferencias porque la pobreza no disminuye

La Navidad es un tiempo extraño, donde deseamos felices fiestas a amigos y desconocidos y, a la vez, somos capaces de “acordarnos” de los más desfavorecidos, por lo menos durante un tiempo. Y no es que le quiera amargar estas celebraciones, pero usted puede considerarse un elegido si no forma parte de las cifras de damnificados por esta crisis o simplemente por los efectos de esta sociedad. 

Según los datos de “El estado de la pobreza, seguimiento del indicador de riesgo de pobreza y exclusión social en España, 2008-2016”, las cifras siguen siendo desalentadoras. En el conjunto del Estado, 12,9 millones personas (un 27,9% de la población) se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. Se percibe una leve mejoría en la tasa general, pero la pobreza ha aumentado ya que hay colectivos que no perciben dicha mejoría. La pobreza va por barrios y aquellos que solo disponen de estudios primarios y se encuentran en nivel de pobreza representan ya el 26% y del 29,2% en el caso de primer ciclo de la ESO. 
Otro de los factores condicionantes es encontrarse cobrando la jubilación o una pensión. En concreto, según el informe aludido, unos 4.716.000 pensionistas, la mitad del total, están bajo el umbral de la pobreza, con ingresos inferiores a los 684 euros mensuales. Las cifras reflejan que el 40% de las pensiones de jubilación y, en particular, el 70% de las pensiones de viudedad, y casi el 90% de las de orfandad, se encuentran por debajo del umbral de la pobreza. 

Otro de los rasgos característicos del perfil de pobreza indican que el 42,2% de las personas que viven en hogares monoparentales están en riesgo de pobreza, al reducir la posibilidad de obtener ingresos en la unidad familiar. Por desgracia la presencia de hijos con ciertos grados de dependencia también es un factor provocador de pobreza, en un 30% de los casos. 

EL TRABAJADOR POBRE
Pero quizá uno de los mayores rasgos de los efectos de esta última crisis, es el efecto del trabajador pobre. Es decir, una persona que se encuentra por debajo del umbral de la pobreza pero a la vez se encuentra trabajando y no en el paro. La tasa de trabajadores/as pobres ha pasado del 14,8% en 2015 al 14,1% en 2016.

Las diferencias más notables se registran entre los grupos de edad. Para los mayores de 65 años, el AROPE (indicador agregado que combina la Tasa de Riesgo de Pobreza Relativa o pobreza monetaria con la Privación Material Severa la Baja Intensidad del Trabajo en los Hogares) es el más bajo, con un 14,4% (13,7% en 2015).  La tasa de adultos de entre 30 y 64 años baja al 27,10 (28,5% en 2015). Y el problema se encuentra entre las cifras de personas adultas jóvenes (16-29 años) que tienen la tasa más alta, con un 37,60%, (36,4% en 2015).  

Destacar que la infancia (menores de 16 años) presenta una tasa de 31,70% (33,4% en 2015). El 53,3% de los hogares monoparentales con 1 o más hijos/a cargo están en situación de AROPE, cifra que desciende al 28,5% en los hogares con dos adultos y niños/as a cargo. La tasa AROPE de la población extranjera extracomunitaria descendió del 63,9% al 60,10% entre 2015 y 2016. Pero muestra una grave situación que también se refleja en la población de personas residentes de la Unión Europea, cuya tasa ascendió del 40,2% al 47,30%. La población española, que tenía una tasa del 25,5% en 2015, baja al 24,70% en 2016. 

En otras palabras, PIB y pobreza no van de la mano. Cuando amenaza crisis, los daños comienzan siempre por la población pobre y, cuando se controla, ésta es la última en beneficiarse. No me malentiendan: la Navidad es un periodo fantástico de reunión con la familia y con los amigos; donde la gente  se muestra afable y quizá más sociable y solidario y nos hacemos regalos, con pocos motivos por el medio. Incluso recibimos regalos de jefes o de familiares o allegados inesperados. 

Por ello aprovecho estas fechas desde un punto de vista totalmente oportunista para pedirles una acción compradora solidaria. Esta acción solidaria se puede hacer tanto en el regalo de algo de comida, en las múltiples opciones que  estos días bancos de alimentos u ONG nos facilitan.  Pero también puede ser solidario comprando sus regalos en mercadillos específicos para ayudar a una u otra causa, o elegir productos de comercio justo como fuente de su compra de productos navideños. 

Pero, si además usted está preocupado por el medio ambiente y su entorno económico local, la solución está en su mano, compre productos fabricados, producidos o elaborados a nivel local. Generará empleo y riqueza a su alrededor y salvará, un poco, su propio planeta. Me despido deseándoles UNAS FELICES FIESTAS SOLIDARIAS, en familia y con grandes decisiones de compra para el futuro.