El “impuesto al sol” retrasa la llegada del autoconsumo energético a Galicia

José Manuel Soria impulsó vía decreto la introducción de este tributo criticado desde los demás partidos políticos y las asociaciones de consumidores y energías renovables 

El hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo tiene una instalación fotovoltaica en su techo para producir su energía.
El hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo tiene una instalación fotovoltaica en su techo para producir su energía.
El “impuesto al sol” retrasa la llegada del autoconsumo energético a Galicia

El bautizado como “impuesto al sol”, que grava el acceso a la red eléctrica de aquellas personas que producen su propia energía, vuelve a estar de actualidad. El anterior ministro de Industria, José Manuel Soria, impulsó vía decreto la introducción de este tributo criticado desde los demás partidos políticos y las asociaciones de consumidores y energías renovables. A principios de esta semana, el Gobierno vetó en el Congreso una reforma legislativa propuesta por la oposición parlamentaria que eliminaba el gravamen, con la excusa de que se causaría una disminución de 150 millones de euros de los ingresos previstos en los presupuestos generales.

Esta jugada del Ejecutiva sienta, de nuevo, como un jarro de agua frío al sector. El clúster gallego del autoconsumo energético (Agaen) critica este gravamen que, a juicio del portavoz de esta asociación, Óscar Nogueira, está teniendo un efecto disuasorio en la población. “Un año y medio después de la aprobación del real decreto, el impuesto aún no se ha cobrado”, señala Nogueira. Todavía no está establecido “el mecanismo que detenermina la cuantía, y dudo mucho que lo puedan hacer”, concluye el portavoz del clúster y también director de Galivoltaica, en Nigrán.

Desde esta empresa, Óscar Nogueira instaló el año pasado más de 1.000 placas solares de autoconsumo, pero cree que serían más si no existiera este impuesto. “Los clientes vienen con dudas y creen que está prohibido”, señala, algo que “beneficia a las grandes eléctricas”. La postura oficial de Agaen es que “las eléctricas se encuentran con que el autoconsumo abre la puerta a 40 millones de competidores y una bajada paulatina en el precio de la electricidad”. Por ello cree que “mientras en Reino Unido y el norte de Europa el autoconsumo es un boom, en España el Gobierno intenta retrasarlo”, argumenta Nogueira. La Unión Europea tiene fijado el horizonte 2050 para una producción eléctrica sólo de energías renovables “mientras España es el único país de Europa en el que repunta la quema de carbón y se renueva la concesión a las centrales nucleares más allá de su vida útil”, censura Nogueira, que cree que esta situación “caerá por su propio peso”.

El portavoz de Agaen también ofrece datos positivos relacionados. “Desde el clúster calculamos que el impulso del autoconsumo eléctrico generaría 10.000 puestos de trabajo directos en Galicia relacionados con la ingeniería, distribución o instalación”.

Respecto al debate parlamentario, Unidos Podemos tachó de “absolutamente arbitrario” y “abusivo” esta semana el veto del Gobierno a la proposición de ley sobre autoconsumo energético con la que la oposición pretendía poner fin al llamado “impuesto al sol”, por lo que recurrirá a la Mesa del Congreso para que reconsidere su decisión de aceptarlo.

“Tenemos un Gobierno que es enemigo de las renovables, del autoconsumo, y que es amigo de las nucleares y el oligopolio”, criticó el diputado Josep Vendrell. La portavoz parlamentaria de Unidos Podemos, Irene Montero, señaló que “con tal de proteger a las oligarquías eléctricas, el PP, con la ayuda de Ciudadanos, es capaz de negar a los españoles nada más que el derecho al sol”.