CON PRIMA DE RIESGO

Nuevos partidos para un nuevo contexto político digital y cambiante

Los llamados nuevos partidos ya alcanzan cerca del 50% de los votos en el espacio político europeo

Nuevos partidos para un nuevo contexto político digital y cambiante

Este verano, entre otras polémicas, nos hemos encontrado con las decisiones del techo de gasto, un techo de gasto que no deja de ser una excusa para una más de las discusiones entre la derecha y la izquierda, o dicho de otra manera, en el intento (muchas veces vano) de que los partidos sean capaces de mostrar ideologías diferentes. 

Es decir, el debate de hoy es si a estas alturas de “la misa” los partidos de izquierdas son verdaderamente diferentes de los de derechas. Veamos algunas cuestiones. 

Actualmente vivimos en un país donde un gobierno de izquierdas gestiona un recién aprobado presupuesto de derechas, que eso sí, por la presión de unos pocos, es un presupuesto con rasgos de centro (centro derecha o de centro izquierda, según su gusto). 

Pero al final, lo del gasto en el presupuesto también es de mirárselo en este país. Ejemplos, hablamos de un presupuesto donde se recogen algo más de 30.000 plazas a convocar en la administración. La cifra es la más alta en 10 años, pero si rascamos un poco, la mayor parte de las plazas tiene “impuesta” su convocatoria, por las exigencias legales de Europa de dar soluciones a la situación de interinos con, en algunos caso, más de 10 años en un puesto a la espera de una convocatoria definitiva. Situación para la que Europa ha exigido una solución, es decir, que ni izquierda ni derecha. 

Si seguimos indagando en el presupuesto vemos una cifra superior a los 9.000 millones en obra pública. Otra cifra record, de los últimos años, (ya que antes de la crisis los valores de inversión eran de 20.000 millones). Pero como siempre al rascar vemos la realidad, la mayor parte de esas inversiones se arrastran de años anteriores por no poder realizarlo en tiempo y forma, y mucho nos tememos que un presupuesto aprobado en pleno verano poco margen tiene para poder ser ejecutado en su totalidad. Suerte tendremos si nos acercamos a la mitad de ese importe.

El I+D es otro damnificado, los presupuestos sumando partidas por un capitulo y otro se acerca a los 7.161  millones de euros. Huelga decir que la suma procede de una parte de inversiones militares y de partidas de corte más general que el propiamente identificado por todos como I+D, es decir, gente investigando por un futuro mejor.


NADA CAMBIA 


Esto es un modo operativo habitual, las cuentas del año 2016, últimas auditadas, nos indica que el gobierno de aquellas (les recuerdo dirigido por Rajoy, por si ya se olvidaron)  contaba, según cifras aprobadas, con 5.113 millones de euros inicialmente presupuestados para políticas de apoyo a la ‘Investigación, Desarrollo e Innovación’. Pero la realidad manda, y 3.200 millones se quedaron si gastar. Es decir, que el 62% del presupuesto para I+D+i ni se ejecutó, un hecho sin precedentes en los últimos 20 años. Ya ven, todo el mundo se declara amigo de la I+D, políticos, empresas, universidades, centros tecnológicos, etc, pero a la hora de la verdad las cosas están como están y si no que se lo pregunten a los miles de “cerebritos” que han dejado nuestro país, y tarde volverán. 

Estos son algunos ejemplos de una realidad ya que es bien conocido que una cosa es lo que los gobiernos ‘dibujan’ en los Presupuestos del Estado pensados para armar los argumentos ideológicos que cada partido pretende lanzar como propios en campañas, discursos, debates o redes sociales, y otra es la realidad. Esta distorsión entre lo que se dice y lo que se hace resulta palmaria en el caso de la I+D+i o de la inversión pública. 

Ya ven los mensajes y la realidad no van por la misma vía. El problema de fondo es la situación ideológica en Europa. Salvo los extremos de cuya definición política no suele estar en discusión la ideología política, Europa esta en un proceso de cambio. Véase como la titulada derecha o izquierda gobiernan a bien en Alemania y en otros 15 países de Europa, o sin duda un buen ejemplo es el diario político de nuestro amigo Trump, perdón @potus45, líder con su propio ideario, (muy propio ya que apenas se diferencia de su acción personal), que incluso en su propio partido levanta revuelo y posiblemente a alguno le cueste el trabajo en el próximo otoño (elecciones al senado y congreso americano).

La verdad es que actualmente en un contexto donde cualquier gobierno se debe apretar el cinturón y donde todo se sabe (redes sociales) y donde todo se recuerda (hemeroteca digital)  es difícil marcar un ideario político diferenciado. 

Ante esta situación, la respuesta de los asesores es “la polémica” una forma fácil de asegurar el titular de prensa y el debate en el bar. Y así nos desayunamos con nuevos impuestos al diesel, desentierros de dictadores, o subidas de IRPF, pero la pregunta es por qué no solventan los problemas que ya tenemos.