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Precios y competencia portuguesa, los retos para los polígonos del sur

Hace ya tiempo que el norte de Portugal ha lanzado las redes para pescar en los caladeros empresariales gallegos con el fin de atraer empresas a su zona. Y lo están consiguiendo. Mientras, en el sur gallego sigue en debate el modelo de suelo empresarial, su precios, sus dimensiones y si su disponibilidad casa con las necesidades que en la actualidad tiene planteadas el empresariado gallego. El debate está servido. De momento, la competencia lusa está cantando victoria.

Precios y competencia portuguesa, los retos para los polígonos del sur

El modelo de suelo industrial en el sur de Galicia busca nuevos horizontes. Las empresas buscan donde asentarse, la Administración debe ordenar el territorio pero el modelo anterior a la crisis se antoja obsoleto en estos tiempos. Los costes del metro cuadrado, el cambio en las necesidades de las empresas (con naves más pequeñas) o la competencia portuguesa son alguna de las variables que definen estas superficies de las provincias de Ourense y Pontevedra. 

Hay que “apostar por la especialización de los parques empresariales, sin dejar de lado el modelo de polígono transversal, que también es necesario”, acota Benito Iglesias, presidente de la Federación Gallega de Empresarios Inmobiliarios.

Según un informe de este colectivo los precios medios de suelo industrial en el sur gallego “van desde los 35 euros el más económico y los 180 el más caro, con un precio medio de referencia de 85 euros el metro cuadrado”. En Ourense, por ejemplo, el suelo industrial y la compraventa de naves lleva seis años de caídas “y por supuesto de demanda”, matiza el documento. Los empresarios del sector apuestan como alternativa por el alquiler de naves con opción a compra para superar el actual contexto ya que, hasta hace algunos  años “la permisividad de las administraciones y la especulación había sido feroz”.

El área industrial de Vigo (obviamente la más importante) cuenta en la actualidad con una superficie bruta de suelo empresarial de 12 millones de metros cuadrados, según los cálculos de Fegein. La horquilla de precios es diversa. El polígono de A Reigosa está entre los más baratos de la provincia. El parque empresarial Lalín 2000 y el polígono Área 33 de la localidad de Silleda cuentan con precios asequibles en comparación con otras ofertas, en especial los 105 euros de Barro-Meis. El polígono de Lalín tiene un precio medio del metro cuadrado de 52,5 euros y el de Silleda sobre 50 euros de media. Según el colectivo empresarial, “de esta manera, solo la central de transportes de Ponte Caldelas, con un precio medio del metro cuadrado que ronda los 45 euros, y el precio de los solares gestionados por Xestur en el polígono de la localidad de Arbo, que no superan los 35 euros, son más baratos que los de Lalín y Silleda”. 

Los parques empresariales de Veigadaña están en 105 euros metro cuadrado  y el de A Reigosa, cuesta sobre 65 euros el metro cuadrado. Estas cuantías tienen un porcentaje de bonificación, ya aplicada por la Xunta, del 30%.

Sin embargo, en la mayoría de los supuestos ninguna de las superficies puede competir en precio con las condiciones de venta que se dan en el norte de Portugal. En Vila Nova da Cerveira o Valença do Minho el coste se queda en unos veinte euros el metro cuadrado.

En Ourense se da una circunstancia parecida, con precios por encima de lo que el empresario está dispuesto a pagar, aunque las administraciones han hecho un esfuerzo por rebajar hasta un 50% el precio de las parcelas. Los empresarios inmobiliarios perciben en la actualidad “un desajuste entre la oferta y la demanda y de la propia construcción de naves, bien para su venta o alquiler”. Según la teoría que sostiene este colectivo esta situación ha provocado que algunos polígonos de la provincia tengan un escaso nivel de ocupación o hayan surgido “áreas industriales espontáneas” en lugares carentes de ordenación territorial.

MÁS BARATO

Ante esto, los empresarios abogan por “abaratar más” el precio de las parcelas de los asentamientos empresariales “ya que si el promotor es una administración pública no tiene por qué conllevar un incremento del precio que se paga, al ser una actuación de interés público con mecanismos para defender un precio justo que garantice la viabilidad económica del proyecto, aunque hasta ahora no ha sido así”. Por ejemplo, según Benito Iglesias, presidente de la patronal del sector “el precio del suelo industrial de Ourense no es competitivo en comparación con otras zonas de Galicia, norte de Portugal o resto de España, por lo que si queremos evitar la deslocalización de nuestras pymes, abaratar el precio y apostar por el alquiler con opción a compra para suelo industrial y naves industriales es fundamental e imprescindible”.

A este respecto, “la planificación del desarrollo de suelo industrial no ha respondido, generalmente, a la demanda de las empresas, ni en cantidad de metros cuadrados ni en la ubicación ni en la calidad de sus infraestructuras y servicios”, dice el presidente de Fegein. 

La provincia de Pontevedra es la segunda provincia gallega en cuanto a polígonos y parques empresariales se refiere, por detrás de A Coruña. En Pontevedra cerca de la mitad de la superficie industrial se concentra en el sur de la provincia, entre Vigo, Mos y O Porriño, ya que es donde se encuentran los polígonos más solicitados especialmente A Granxa, As Gándaras, el Parque Tecnológico y Logístico de Vigo, Balaídos y Bouzas.Actualmente zonas como la comarca del Deza, Pontevedra, O Salnés y O Morrazo están tomando mayor protagonismo, en espera de la incidencia que pueda tener la Plataforma Logística de Salvaterra As Neves (Plisan).