PERSPECTIVA

Una primera radiografía de la reputación sanitaria de Galicia

El independiente Monitor de Reputación Sanitaria -MRS- acaba de publicar los datos anuales y puede ser un buen punto de partida para valorar la salud de nuestro sistema sanitario a partir de una radiografía de la sanidad española, basada en más de 5.000 encuestas a personal sanitario y que analiza 1.100 indicadores objetivos de calidad y gestión clínica.

Una primera radiografía de la reputación sanitaria de Galicia

En primer lugar se evalúa a los centros hospitalarios de España en términos generales estableciendo un ránking de excelencia en el que figuran los hospitales con mayor puntuación en las encuestas, diferenciando entre centros públicos y privados.  

En el ránking de los 10 centros más destacados ya sea de titularidad pública o privada,  no aparecen centros gallegos. 
En cuanto a los centros privados, el hospital de POVISA en Vigo, sigue en el Top 20 de los hospitales privados de España, pero cayendo desde la sexta a la decimosexta posición. 

A nivel público aparece mucha más presencia. El Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña se aúpa en el puesto 24 del total del listado, escalando nada más y nada menos que veintiséis puestos. En  las comunidades del noroeste peninsular sólo encontramos entre los primeros puestos al vecino Hospital Universitario Central de Asturias, en Oviedo, que se cuela entre los veinte primeros. 

El resto de ciudades gallegas se dispersan en la lista; el reciente complejo hospitalario Cunqueiro de Vigo en puesto el treinta, Santiago en el puesto cincuenta y tres. De las ciudades de Ourense, Lugo, Ferrol y Pontevedra nada se sabe en este listado de los 75 mejores hospitales públicos. Galicia por tanto no obtiene buenos resultados en términos generales.

Por especialidad, el MRS publica unas veinte especialidades, desde oncología y radiodiagnóstico hasta pediatría o urología, por poner algunos ejemplos. Y de cada especialidad destaca hasta quince hospitales (públicos o privados) con servicios excelentes en este apartado. Pues bien, aquí encontramos tres menciones en especialidades  Maxilofacial  y Farmacia Hospitalaria (puestos 11º y 9º del Hospital Universitario de A Coruña) y en  Radiodiagnóstico (puesto nº 9 de la viguesa POVISA). Galicia se cae de al menos otras tres menciones como son cardiología y medicina interna en los últimos años. Y nos situamos en los últimos puestos de España en total de menciones, por detrás, por ejemplo, de comunidades de menor dimensión como Asturias, que obtiene siete menciones.
Sorprende no obstante la entrada del Centro de Salud de A Estrada como el segundo mejor de España en atención primaria, justo por detrás del populoso barrio de la Mina de Barcelona, y por delante de Getafe. 

En definitiva, encontramos una mención sorpresiva (el del centro de atención primaria de A Estrada) y una escasa presencia entre las mejores especialidades médicas. La presencia de los hospitales gallegos se presenta en cierto declive, y centrada solamente en los núcleos de Vigo y el eje Santiago-A Coruña, obviando dos de las cuatro provincias gallegas (y a cuatro de las siete mayores ciudades gallegas).

Por el perfil del MRS, con evaluaciones a directivos, especialistas médicos y sanitarios, pacientes y analistas del sector,  se puede componer una primera radiografía de la situación sanitaria en Galicia, evidenciando el escaso peso nacional de nuestro sector, tanto público como privado.

Uno de los factores que puede explicar esta situación apunta a la brecha de la inversión pública sanitaria  de Galicia con otras comunidades. El último dato disponible lo cifra en 1.393 € por habitante, casi un 25 % menos que otras comunidades como País Vasco, Madrid o Andalucía. Si atendemos al incremento del gasto presupuestario del Servicio Gallego de Salud, un 0,35 % en el 2015 y 2,9 en el 2016 y 2017, Galicia se sitúa a la cola de las comunidades con mayor inversión en este campo y claramente por debajo de la media nacional (de un 3,7 %).

Por otro lado, los gallegos valoran con un 6,16 la sanidad gallega, situándose en el tercio más bajo del conjunto del estado en cuanto a calidad percibida. Dato que encaja con las cifras publicadas por el MRS. Y que se agrava al hablar de Lugo y Ourense, provincias con la peor valoración sanitaria de Galicia. Un desequilibrio a analizar para corregir una probable desigualdad ciudadana en el conjunto del estado, ahora que tanto se habla de transferencias y condonaciones de deuda, que pretenden favorecer, curiosamente, a las comunidades más ricas.