CON PRIMA DE RIESGO

El sector público como motor de la innovación en España, una nueva oportunidad

Los datos del INE certifican que la  inversión  en Investigación y Desarrollo retrocede por sexto año

El sector público como motor de la innovación en España, una nueva oportunidad

Los gallegos, y por extensión los españoles, nos hemos acostumbrado a que las administraciones nos hagan esperar para obtener respuestas a nuestros servicios o respuestas a la solución de los problemas. No digo que el problema sea del nivel del sur de Italia “donde la mafia sustituye al Estado” según un famoso capo, pero si es cierto que la gestión de las cosas comunes va a su tiempo y no suele ser rápido. 

Si se pregunta si esto es así en todo el mundo la respuesta es rotunda:n no. Por ejemplo, debemos hablar del desarrollo de Estonia, nuevo ejemplo de la E-dministración europea que, como ustedes saben, es un nuevo paradigma de la relación con los ciudadanos. La antigua República soviética ha apostado desde el año 2003 por la administración digital y por una sociedad altamente digitalizada. 

Bajo el programa e-Estonia State Portal, el gobierno puso casi todos sus servicios en línea, en 2003,  y estas medidas no formaban parte de un meticuloso plan de innovación, sino que se trataba más bien de una respuesta pragmática y rentable a las limitaciones presupuestarias.

La máxima de la gestión es que las distintas administraciones solo te pueden preguntar-demandar una vez por tus datos.  El principio de “solo una vez” significa que el Estado no puede pedir a los ciudadanos la misma información dos veces. Maravilloso, ¿verdad? Estas exigencias han provocado una verdadera revolución tecnológica en el país para dar respuesta a esta exigencia. 

Creando un mercado tecnológico de primer nivel y exigiendo a las distintas administraciones el desarrollo de innovaciones tecnológicas y de procesos dentro de las administraciones. Además este gobierno es capaz de aplicar el Big Data para solventar problemas de gestión y de mejoras en la economía del país.

Es decir, la Agencia Tributaria del pequeño país eslavo recauda información con el fin de ayudar a la toma de decisiones de las empresas  y ciudadanos a su responsabilidad.

Dicho de otra manera: “La Junta de Impuestos y Aduanas de Estonia mediante su Plan Estratégico 2020 demuestra un cambio de mentalidad, pasando de controlar y castigar a la gente a plantearse cómo aconsejar a los contribuyentes. 

El plan tiene como objetivo por tanto ayudar y no solo recaudar. Vaya novedad, que la administración te dé consejos o te ayuda a tomar decisiones de inversión. 

La verdad, es una verdadera idea revolucionaria para España, un país donde el Catastro tarda años en dar de alta tu propiedad, donde Xunta y  ayuntamientos tienen dificultades para intercambiar recursos, información o herramientas. 

O simplemente un mundo donde la autonomía de obrar de las distintas administraciones le convierten en reinos de taifas, cada uno con su propia herramienta y tecnología. 

Ya ven, con un DNI electrónico en Estonia pueden hacer la gran mayoría de gestiones con todas las administraciones del Estado. 

En el caso de España sirve para una serie de cuestiones concretas como presentar facturas, pero al final tendrá usted que llevar los papeles por registro, porque siempre falta algo, un algo que casi siempre estará en posesión de alguna administración y que la ley establece que sea esta la que lo aporte. Pero siempre es más fácil  exigir al sufrido usuario a que presente por registro los papeles de turno. Y, una vez más, volver a empezar con el trámite.

Me impresiona que si un paquete de nuestro último pedido digital no llegue en 24 horas “montemos en cólera” y a la vez seamos permisivos por una administración a veces inoperante e incapaz de atender la demanda de sus “clientes”.

Es inadmisible que una persona espere un año para ser valorado para entrar en las leyes de dependencia, o que existan listas de espera de ciertos niveles de asistencia social.

No puede ser que una administración con cinco millones de empleados pueda ser mantenida por apenas 12 millones de cotizantes con salarios tipo de 16.450 euros año. Y sobre todo no puede ser admisible que se establezcan derechos año a año a las entidades y sus miembros sin cumplir objetivos y mejorar sus resultados. Estamos creando dos españas irreconciliables, la del sector privado y la del sector público. Este último, un sector que da muestras de ser ajeno a la realidad que le toca gestionar. Y eso es un problema en si mismo para el desarrollo del sector. Tenía un jefe que decía que cuando tengo que primar a un empleado para que solo haga el trabajo esperado es el principio del fin de mi empresa. Damas y caballeros, la Administración puede cambiar y puede innovar e incluso funcionar pero esto es  un trabajo de muchos, o al menos de  unos pocos que elegimos cada cuatro años para que nuestros problemas se reduzcan y nuestros impuestos se gestionen de forma adecuada, oportuna y eficiente.