ANÁLISIS

Situación política y grandes retos económicos

Este año 2017 se ha caracterizado por una sólida recuperación económica a nivel mundial sustentada por el notable impulso experimentado por la eurozona.

Situación política y grandes retos económicos

Liquidez y desequilibrios

Ese mayor dinamismo económico ha venido acompañado de unas favorables condiciones monetarias que han contribuido a que no faltase la liquidez necesaria para que la economía no dejase de avanzar. La continuidad de dicha política expansiva llevada a cabo por las autoridades financieras, capitaneadas por los principales bancos centrales, está en entredicho ante el inminente recrudecimiento de la política monetaria por parte de la reserva federal norteamericana, lo que se traduciría en una menor disponibilidad de liquidez y un cierto stress en los mercados financieros. A todo esto, se podría sumar los importantes desequilibrios financieros que afectan al gigante asiático en sectores clave de la economía china, pudiendo llegar a ralentizar en cualquier momento la renovada recuperación mundial.

La elección de una nueva presidencia en la Junta de Gobierno de la Fed, a cargo del financiero Jerome Powell como futura cabeza visible de la institución, se considera una propuesta continuista en lo que se refiere a la estrategia de “tapering” iniciada en la política monetaria norteamericana. Ya en su día, mostró ciertas desavenencias con la puesta en marcha del enorme tamaño del paquete de compras de activos financieros en los peores momentos de la crisis, el conocido “Quantitative Easing”, cuando la máxima autoridad monetaria americana mostró una actuación claramente contundente de cara a evitar la falta de liquidez en el sistema. Por ello, se descuentan progresivas subidas en los tipos de interés sino reaparecen episodios de inestabilidad financiera en los mercados como en el pasado.

El mismo Jerome Powell se ha mostrado comprometido con la agenda regulatoria relativa a la ley Dodd-Frank, aprobada el año 2010, con la que se pretende dotar de mayor capacidad de capital a las entidades financieras para evitar episodios como los vividos en el año 2008 cuando el sistema financiero estuvo al borde del abismo.

En cuanto al gigante asiático, este sigue inmerso en un progresivo cambio de modelo productivo en el que se prevé siga implementando determinadas reformas encaminadas a reducir el elevado endeudamiento del país, en un afán de alcanzar un crecimiento económico sostenible. La necesidad de avanzar en términos de eficiencia y mantener la necesaria estabilidad financiera interna, obliga a las autoridades a seguir acometiendo medidas que favorezcan la consolidación del libre mercado y acabe de caracterizar la relación económica entre los diferentes agentes, incluidas las empresas públicas chinas.

Petróleo y proteccionismo

Otros importantes focos de incertidumbre en la economía mundial se refieren a los riesgos de carácter político y comercial que puedan surgir en cualquier momento, tras el recrudecimiento de los enfrentamientos en Oriente Próximo, siempre tan influyentes en la cotización a nivel internacional del petróleo, y las renegociación de condiciones en el área de libre comercio de la NAFTA que puede desencadenar en una espiral proteccionista en el conjunto de la región, si EEUU endurece su posición de dominio como economía líder en dicha área.

Los riesgos geopolíticos suelen provocar incertidumbre en el desempeño económico mundial e inestabilidad y volatilidad en los mercados financieros. Por lo general, el aumento de las tensiones políticas viene precedido del establecimiento de políticas económicas de carácter proteccionista. El que se pueda producir una involución comercial en el ámbito internacional debilitaría la demanda global, poniendo en peligro la actual expansión económica. La permanencia en el tiempo de esta situación de incertidumbre en torno al comercio también condicionaría negativamente los flujos de inversión, por la situación de indefinición del entorno económico que afecta al emprendimiento de proyectos empresariales.

Esto nos puede llevar a que el centro de gravedad comercial se acabe por trasladar al lejano Oriente, dada la pujanza comercial acumulada por China en los últimos decenios. La posible formación de futuros desequilibrios financieros en los bloques económicos de los países desarrollados, dada la política monetaria ultralaxa que se han visto obligados a poner en marcha para evitar el desastre total, podría ser el verdadero detonante para se produzca definitivamente el cambio de estructura en la economía global en los próximos años.

Aunque los verdaderos desafíos a los que nos enfrentamos a nivel mundial, seguirán siendo el posible impacto socio-económico que suponga el cambio tecnológico que se está produciendo en el entramado productivo; el progresivo envejecimiento que están experimentando las sociedades más desarrolladas, con claras implicaciones en los sistemas de pensiones y en el conjunto de las finanzas públicas de dichas economías; y el cambio climático, un fenómeno global que pondrá a prueba la capacidad de los gobiernos a cooperar en pro de un objetivo común.