PERSPECTIVAS

El urbanismo y el origen de las ciudades

No existe una definición que sirva para los diversos tipos de ciudad que se han desarrollado a lo largo de la historia y de las diferentes culturas. En realidad se podría hablar de una ciudad antigua, islámica, medieval, del renacimiento, industrial, la del presente y la del futuro. Todas ellas tienen su origen en las grandes civilizaciones que aparecieron en los fértiles valles de los ríos Nilo, Tigris, Éufrates e Indo, caracterizados por tener agua y disponibilidad de alimentos.

El urbanismo y el origen de las ciudades

En realidad en estos valles lo que se ha conservado son los grandes monumentos y algún caso aislado de ciudad, como la de Illahun en Egipto o Nínive y Korssabad en Mesopotamia. Tal vez la ciudad más famosa de la época fuese Babilonia, que en el siglo VI a.C. era ya una ciudad grande, con calles irregulares al principio y más regulares a medida que fue creciendo, con grandes palacios como el de Nabucodonosor y sus jardines colgantes.

Un salto cualitativo en el desarrollo de la ciudad se produjo en Grecia con el desarrollo de la democracia y la filosofía, que dio lugar a la aparición de edificios que tenían como finalidad permitir una colaboración de los ciudadanos en los asuntos públicos. Alrededor del ágora o plaza pública, que era el centro de la ciudad, se fueron construyendo salas para asambleas públicas (Ecclesiasterón), para que se reuniera la cámara municipal (Prytaneion) y para que se desarrollara la vida de relación y el comercio (Stoa), junto con teatros, estadios para las olimpiadas (precursoras de los actuales juegos olímpicos) y se evitaron, al mismo tiempo los grandes palacios típicos del poder omnímodo.


La influencia de Hipodamos


El cultivo de la filosofía por parte de los griegos influyó en la creación de una teoría sobre lo que debería ser la ciudad ideal. Y como siempre en la antigua Grecia, surgió un gran teórico de la ciudad llamado Hipodamos, considerado, salvo mejor opinión, como el primer urbanista de la historia, en el sentido de que puso en práctica la teoría sobre la mejor distribución de una ciudad, en cuadricula, que se extendió por todo los territorios influenciados por la cultura helenística. Algunos de sus trabajos prácticos fueron el diseño del antiguo puerto del Pireo y de la ciudad de Rodas. Hipodamos cultivo las artes, la filosofía, la arquitectura y la geometría.


Roma y las clases urbanas


Después de Grecia vino Roma, totalmente influenciada por la cultura helenística, pero que a su vez influyó en el urbanismo porque hubo una prevalencia política y social de las clases urbanas que dirigían el imperio. Esto hizo que la dirección política de cada ciudad fuera algo fundamental y motivo de preocupación para sus dirigentes que perfeccionaron los sistemas de alcantarillado, traída de aguas, baños, termas, pavimentos, servicio de incendios, mercados, foros, anfiteatros, templos, circos y muchos de los servicios de las actuales ciudades, extendiendo este tipo de ciudad, a menor escala que Roma, por todo su imperio. Así quedó trazado el sistema básico de la ciudad urbana en contraprestación a las zonas rurales y que se iría modulando y perfeccionando a lo largo de los siglos hasta llegar a nuestro tiempo, en el que el principal problema de las ciudades es hacer las compatibles con un desarrollo sostenible desde el punto de vista ambiental y económico.