FORO LA REGIÓN

Javier Moro: “Escribo sobre mujeres olvidadas, Conchita Montenegro lo fue"

Escritor, guionista y productor de cine. Javier Moro llega este jueves a las 20,15 horas al Foro La Región en su faceta de cazador de historias de mujeres olvidadas.

Javier Moro, en su despacho.
Javier Moro, en su despacho.
Javier Moro: “Escribo sobre mujeres olvidadas, Conchita Montenegro lo fue"

En el centro cultural Marcos Valcárcel presenta su última novela "Mi pecado", galardonada con el Premio Primavera 2018. El Hollywood de los años 30 y la biografía de la actriz española Conchita Montenegro llenan las páginas de esta apuesta literaria. Otra actriz, Fina Calleja, presentará al invitado.

¿Cómo llega a Conchita Montenegro?

He escrito varios libros sobre mujeres olvidadas, una de ellas  la gallega Isabel Zendal, en "A flor de piel", o la bailarina Anita Delgado, en "Pasión India". Descubrí la historia de Conchita Montenegro a través del escritor gallego José Rey-Ximena, que fue el último en entrevistarla cuando ella tenía 95 años en una residencia de ancianos en Madrid. Cuando decido lanzarme al relato, Rey-Ximena me ayudó con la documentación. Me parecía muy misterioso que esta mujer hubiera desaparecido de la historia y nadie se acuerde de ella, cuando en 1943 era una de las actrices españolas más conocidas. 

¿Comparte algo con las otras mujeres de sus novelas?

Desde el punto de vista de la personalidad era completamente distinta. Es de clase media, tiene todo con ella para empezar su andadura vital...Lo que sí tienen en común es que a través de ellas, uno puede zambullirse en su mundo. Y el de Conchita Montenegro era fascinante, el mundo del Hollywood de los años 30, cuando no existía todavía el doblaje y los estudios americanos contrataron mucho talento europeo. Había muchos españoles en Hollywood en aquella época.

¿Fue un juguete roto?

No llegó a serlo, pero pudo haberlo sido. Encontró su vía particular a la felicidad, manejó muy bien su vida, con bastante talento. A los 30 años toma decisiones importantes. Ha tenido una vida de novela, pero no es novela. Por ejemplo, un dato: Leslie Howard viene a Madrid mandado por Churchill para entrevistarse con Franco. Ella le consiguió la entrevista. 

“No es novela". ¿Deja algo para la ficción?

La interpretación. Los diálogos son míos, pero creo que me he mantenido lo más cerca posible de como tuvo que ser. 

Esa preferencia por la aproximación a la realidad es parte de su sello literario.

Sí, siempre suelo contar historias noveladas. Ficcionalizarlo ayuda a que el lector se meta en ese mundo. No soy historiador pero soy un novelista que tira de la realidad.

Ha viajado mucho. ¿Qué lugar ocupan sus viajes en su inspiración y en su forma de crear?

Mucho. Casi todos mis libros vienen de ello. Viajando es como consigo mi inspiración.

¿No se imagina dando forma a una historia en una habitación?

Al final acabas en una habitación cerrada, después de haberte inspirado fuera. Es la parte de sentarte a escribir con un horario casi "monjil", pero fuera de eso, me inspiran mucho las historias que me permiten contar un mundo, una época, algo más que una historia personal.