TRÁFICO

Vigo-Cangas, un suplicio tras el cierre del Corredor del Morrazo

Las retenciones y atascos en la vía alternativa se mantienen de forma continua entre Domaio y Meira

Atascos a la altura de Domaio hacia Moaña y Cangas.
Atascos a la altura de Domaio hacia Moaña y Cangas.
Vigo-Cangas, un suplicio tras el cierre del Corredor del Morrazo

nnn Miles de coches circulan a diario entre Vigo y Cangas y todos ellos o buena parte se ven obligados a cambiar sus hábitos tras el cierre del Corredor para realizar la obra de ampliación del túnel de Montealegre como parte de la nueva autovía. Serán siete meses de trabajos, hasta mayo, y los efectos, conocidos, ya se hacen notar. 

El propio alcalde cangués, Xosé Manuel Pazos, admite que ya han avisado a los vecinos para que tomen precauciones a la hora de realizar el trayecto hasta Vigo, habitual para miles de personas por motivos de trabajo, sanitarios o por educación. Lo que hasta ahora se hacía en media hora ha pasado a un largo recorrido que alcanza los 60 minutos con facilidad en los momentos punta. 

La carretera comarcal entre el puente de Rande y Cangas tuvo que ser jubilada hace diez años al no poder soportar más de 15.000 coches al día. Ahora se estima que la circulación puede estar en torno a 25.000 y todos ellos pasan por Domaio y Meira, donde hay tramos estrechos, semáforos y zonas donde la velocidad está tasada en 60 kilómetros por hora. 

El resultado resulta visible desde el pasado lunes, cuando se inició la obra de Montealegre, con una retención  que se prolonga a lo largo del recorrido desde Domaio hasta Meira de forma ininterrumpida.

JORNADA ESTIVAL

Ayer, jornada con aroma veraniego y en pleno puente del Pilar, y la caída del tráfico habitual entre las dos orillas se suplantó por miles de vehículos que cruzaron desde Vigo hacia O Morrazo, con más atascos, aunque no con la intensidad del verano, cuando crece la circulación y se coloca en sus máximos anuales. 

Según la Consellería de Infraestructuras, que realiza las obras y las financia, se han tomado todas las actuaciones posibles, incluyendo más barcos entre Viog y Moaña, y agentes de Tráfico para regular la circulación y no hay mucho más que hacer. Por su parte los alcaldes del Morrazo reconocen que no había más remedio que tomar esta decisión para salvar el castro y que se mantienen en contacto permanente con la Consellería por si hubiera alguna contingencia que resolver. 

El Corredor del Morrazo abrirá en mayo de 2018 como autovía en sus dos primeros tramos, Rande-Domaio y Domaio-Meira, en tanto que el tercero, Meira-Cangas, está en obras desde el pasado mes de agosto. Esta tercera fase, con una longitud de 3,87 kilómetros, cuenta con un presupuesto de 18,2 millones de euros. El plazo de ejecución es de 24 meses, así que hasta 2019 no se habrá completado el trazado desde Meira hasta la primera salida de Cangas. Además de la construcción de los nuevos carriles la empresa adjudicataria tendrá que rehabilitar el firme hasta la salida actual del Corredor en la rotonda de Aldán.

Entonces será posible viajar desde Cangas a Vigo y viceversa en apenas 20 minutos por dos vías de alta capacidad -la AP-9 ampliada con dos carriles y la nueva autovía del Morrazo- sin tener que pagar peaje.