VIOLENCIA DE GÉNERO

Un acusado de acuchillar a su pareja en Vigo: "Si no eres para mí, no eres para nadie; muérete"

"Estoy esperando que te mueras", dijo el agresor del cuchillo de Vigo a su pareja tras apuñalarla. Juan Carlos F.F. admitió en el juicio que intentó asesinarla y tras dejarla desangrándose la llevó a Povisa  

Juan Carlos F.F., a su llegada al juicio celebrado ayer en la Audiencia de Pontevedra
Juan Carlos F.F., a su llegada al juicio celebrado ayer en la Audiencia de Pontevedra
Un acusado de acuchillar a su pareja en Vigo: "Si no eres para mí, no eres para nadie; muérete"

"Sí, fui yo el que se lo hizo", declaró Juan Carlos F.F., que reconoció ayer  ser "culpable de los hechos" por los que está acusado de intentar asesinar a su pareja con dos cuchilladas, una en el costado y otra en el cuello, el 12 de abril de 2015 en Vigo. El fiscal y la abogada de la víctima piden que el acusado sea condenado a 14 años y 11 meses de prisión.

Durante la vista, que se inició este martes en la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra (los intentos de homicidio en casos de violencia de género salen fuera de la Audiencia de Vigo), el acusado aseguró que no recuerda cómo se produjo la agresión a su compañera y reconoció tan solo que acudió a esperarla a su domicilio y que allí discutieron. "Luego me abalancé sobre ella y no sé dónde clavé el cuchillo", dijo.
También recuerda que, tras dejarla varios minutos desangrándose en el sótano de su edificio, la llevó en coche hasta las proximidades del hospital Povisa donde ambos trabajaban y allí la abandonó a unos 30 metros de la puerta de urgencias. Según su relato, fue ella la que huyó hacia el centro sanitario pese a la gravedad de las heridas que padecía y que la mantuvieron durante 16 días en la UCI.

La agredida, que sufre graves secuelas físicas y psicológicas, declaró por videoconferencia que aquella mañana, pasadas las 7 horas, salía para trabajar y, en cuanto abrió el portal, se coló en el edificio una persona vestida de negro "encapuchada y con la cara tapada" y con guantes a la que "solo se le veían los ojos" y que le propinó un puñetazo.

LE PEGÓ Y LE INSULTÓ

Según el relato de esta mujer, a continuación el agresor la llevó escaleras arriba, la apoyó contra la pared y le dio una primera puñalada en el costado izquierdo. Hasta ese momento, no sabía quién era, pero le habló y le insultó y, entonces, reconoció su voz. Le llamó, declaró, "hija de puta" y le dijo: "Si no eres para mí, no eres para nadie".

Después le dio nuevos golpes y el acusado la introdujo en el ascensor, bajando hasta el segundo sótano, donde le clavó el cuchillo en el cuello rompiéndose la hoja. Entonces la víctima asegura que el hombre se apoyó de espaldas a la pared, "tranquilo" y diciéndole "muérete, hija de puta, estoy esperando a que te mueras".

Según declaró, le suplicó que no la dejase morir asegurándole que se casaría con él y no le denunciaría, y finalmente consiguió que la metiese en el coche y la llevase a Povisa, en donde la abandonó a 30 metros de Urgencias. Tras las declaraciones, mañana jueves se retomará el juicio en la Audiencia.

A consecuencia de la agresión recibida, la mujer fue intervenida quirúrgicamente de urgencia. Las lesiones sufridas fueron muy graves y durante meses tuvo que hacer rehabilitación funcional de mano, logopedia por disfagia y disfonía y fisioterapia para despegamiento de la cicatriz del cuello y recuperación del balance articular. Además, tiene estrés postraumático grave.

En este marco, precisó de 841 días aproximadamente para su evolución, de los que 51 fueron de hospitalización, y durante ese tiempo estuvo en situación de incapacidad genérica total. Actualmente, presenta secuelas físicas y estéticas graves que le provoca una secuela de grado medio-moderado.

La Fiscalía acusa al varón de un delito de asesinato en grado de tentativa, con la agravante de parentesco, y pide que sea condenado a prisión, así como que se le prohíba comunicarse o aproximarse a menos de 500 metros de la mujer por tiempo superior en 10 años a la pena de cárcel, para lo que se interesa su control mediante pulsera telemática.

Asimismo, deberá indemnizar a la víctima en 200.000 euros por los días de estabilización y por las secuelas, a parte de otras cantidades que se determinarán en el juicio o en ejecución de sentencia. Finalmente, también tendrá que indemnizar a Povisa en los gastos de hospitalización.