ACCIDENTE PORRIÑO

Los frenos funcionaban en el tren siniestrado en Porriño

Los técnicos que revisaron las vías y los coches del tren accidentado determinaron que el sistema de frenos funcionaba el día del accidente. Además, aseguran que no han encontrado nada irregular en las vías. 

El tren accidentado.
El tren accidentado.
Los frenos funcionaban en el tren siniestrado en Porriño

El sistema de frenado del tren que descarriló el pasado 9 de septiembre en la localidad pontevedresa de O Porriño "funcionaba perfectamente", ha afirmado hoy uno de los peritos designados por la Xunta para la investigación judicial, Juan Carlos Carballeira.

Un equipo de técnicos, entre ellos Carballeira, ha realizado esta mañana una serie de comprobaciones en el lugar del accidente, en el que murieron cuatro personas y resultaron heridas otras 49.

En la comprobación del sistema, los técnicos han constatado que "funcionaba perfectamente" antes de que el convoy descarrilara y lo sigue haciendo hoy, dos semanas después del siniestro, ha precisado Carballeira y ha señalado que aún quedan por practicar más pruebas periciales la próxima semana, pero que de momento no se ha detectado ningún fallo técnico.

Ha indicado que las señales luminosas y las acústicas y las agujas funcionaron, y que en la inspección de hoy no han encontrado nada irregular en las vías.

"De momento, todo ha salido bien, dentro de los parámetros y especificaciones", ha abundado el perito designado por la Xunta, que también lo fue en la investigación del accidente del tren que descarriló el 24 de julio de 2013 en la curva de Angrois, en Santiago de Compostela, un accidente en el que murieron ochenta personas y resultaron heridas otro centenar y medio.

Carballeira ha reseñado que el tren que descarriló en O Porriño, y que cubría la ruta entre Vigo y Oporto (Portugal) circulaba a excesiva velocidad, ya que iba a 118 kilómetros hora por una vía desviada con limitación a 30 kilómetros por hora, aunque todavía desconocen las causas.

Ha apuntado que la información extraída de las `cajas negras`, que registran datos técnicos sobre el tren, pone de manifiesto que el maquinista, de nacionalidad portuguesa y fallecido en el siniestro, había reconocido las señales de minoración de velocidad, pero "todavía no se puede hablar" de un fallo humano.

"Estamos estudiando todas las posibilidades", ha concluido el experto que forma parte de un equipo integrado por una treintena de técnicos de la firma Adif, encargada de la gestión ferroviaria, y de los operadores de trenes español Renfe y luso Comboios de Portugal, así como peritos judiciales.

Todavía están pendientes de efectuar una serie de pruebas como un recorrido de la línea ferroviaria y de comprobaciones sobre los enclavamientos y del sistema de seguridad para que el tren no entrara por una vía por la que no debe.

Sobre el traslado del convoy accidentado a unas dependencias de Adif en Redondela, Carballeira ha indicado que no hay inconveniente, pero que depende de la autorización del Juzgado de primera instancia número 2 de O Porriño, que dirige la investigación para determinar las causas del siniestro.