REPORTAJE

Dos gallegos, uno de ellos de Ribadavia, triunfan en Escocia

Vicente Figueroa Rodríguez, 38 años, de Mos y Jaime Imbernón Nogueiras, 37 años, de Ribadavia, crearon “Viajar por Escocia”, una empresa de tours en español que en diez años ya cuenta con 82 trabajadores

Jaime Imbernón (de pie, a la derecha), con parte de la plantilla en su oficina frente a The Elefant House, en el  puente de George IV. El punto de atención al público de “Viajar por Escocia está en plena Royal Mile.
Jaime Imbernón (de pie, a la derecha), con parte de la plantilla en su oficina frente a The Elefant House, en el puente de George IV. El punto de atención al público de “Viajar por Escocia está en plena Royal Mile.
Dos gallegos, uno de ellos de Ribadavia, triunfan en Escocia

Vicente Figueroa y Jaime Imbernón se conocieron hace casi una década compartiendo un piso en Edimburgo. Son los dos gallegos que están detrás de ‘Viajar por Escocia. Tours en español’, la empresa de referencia para los turistas españoles y que acaba de recibir las cinco estrellas del VisitScotland, la máxima calificación del organismo de turismo escocés.

De Mos y de Ribadavia viajaron para aprender inglés. Uno es licenciado en Historia del Arte y el otro, informático y diseñador gráfico. Hasta su llegada a Escocia, su currículum era muy similar con experiencia como camareros, repartidores y recolectores en  vendimias, pero hace nueve años iniciaron juntos una aventura empresarial: “Aquí hay muchas empresas de tours en inglés, pero ninguna en español; sabíamos que los españoles no hablan bien inglés. Éramos conscientes de que podíamos encontrar un nicho de mercado, pero nunca imaginamos que tendríamos tanto éxito”.

Comenzaron ellos mismos a hacer visitas guiadas con una furgoneta de segunda mano, aunque seguían trabajando como camareros. Al año y medio se dedicaban a tiempo completo. Ahora cuentan con veinte vehículos propios y 82 trabajadores en plantilla. Confiesan que no les resultó difícil encontrar empleados: “Edimburgo está lleno de españoles que vienen a trabajar en hostelería, están muy preparados pero al no hablar bien inglés no pueden desarrollar su carrera; entre ellos hay gente altamente capacitada, apasionada de Escocia que son guías maravillosos”. En la plantilla hay ocho gallegos.

Según fue aumentando la empresa, el proceso de selección se fue haciendo más estricto con exámenes por cada tour. Concretamente, el del Lago Ness, uno de las salidas más demandadas, tiene un guión de cerca de 200 folios.

Para Imbernón, lo mejor de estar en Escocia es la oportunidad laboral que les ofreció: “Nos hemos podido desarrollar profesionalmente hasta llegar a cuotas a las que no optaríamos en España ni en los mejores sueños”. Y es que el paro en Escocia es del 5%, frente al 20% de la tasa española. Las facilidades de Reino Unido para crear una empresa, sin arriesgar los animó a empezar: “La cuota de autónomos es de 171 euros, mientras en España empiezas con 932 euros al año; nuestro negocio era una web por la que comenzaron a contactar los clientes, al principio alquilábamos los coches, pero con los primeros ahorros compramos una furgoneta de segunda mano; Vicente preparó las rutas y los contenidos y yo me encargaba de la contabilidad, la página y el márketing”.

Vicente y Jaime son parte de la migración gallega en Edimburgo: “Son muchos, es imposible conocerlos a todos; este año hicimos un San Xoán en la playa; formamos grupos de amigos con gente del resto de España, por lo que hablaría más de una comunidad española diferenciada”, señala Imbernón, para quien la vida en Escocia es muy similar a la de Galicia: “Echamos de menos a la familia y el clima, sobre todo en verano”. Reconoce que en sus casas, lo pasaron mal al principio, aunque ahora están encantados al ver que les ha ido bien: “Mi padre es de Almería y mi madre gallega, se conocieron en Frankfurt, donde fueron emigrantes, como yo ahora aquí”. Ni Vicente, ni Jaime se ven regresando definitivamente a Galicia: “Es más posible que pasemos diferentes temporadas al año en ambos sitios”.