BOXEO

Una jueza de boxeo denuncia al padre de un púgil por agresión, en Vigo

La delegada fue atendida en el hospital  tras una trifulca con el padre de un boxeador

Una jueza de boxeo denuncia al padre de un púgil por agresión, en Vigo

Una velada de boxeo celebrada en la tarde del sábado en el pabellón de Bouzas (Vigo) terminó con una trifulca, la intervención de la Policía Local y la jueza, atendida  en el Álvaro Cunquiero  de una contusión que le afectó al labio y la mandíbula. 

El incidente se produjo después de que en uno de los combates uno de los púgiles recibiera un golpe que le dejó semiinconsciente. La intervención del padre, el exboxeador Roberto Domínguez, en contra del criterio de la jueza desembocó en un enfrentamiento que pudo ser grabado en imágenes. 

A raíz de la trifulca, la delegada, Gemma Amoedo, de 35 años,  que se encontraba junto al presidente de la Federación Gallega de Boxeo, tuvo que ser atendida en el Hospital Álvaro Cunqueiro, con una lesión en el labio y en la mandíbula.

La mujer denunció los hechos tras la presencia en el pabellón de la Policía Local y la organización del evento informó que el presidente de la Federación Gallega de Boxeo anunció allí mismo la prohibición de entrada en el pabellón para el otro implicado en la trifulca.

Fuentes policiales aseguraron que las diligencias fueron remitidas al juzgado de Guardia tras la denuncia de la jueza.

Por su parte, el otro implicado también mostró intención de interponer denuncia.

“Fue ella la que me golpeó, las imágenes hablan por sí solas”

El exboxeador Roberto Domínguez, de 46 años, negó ayer haber agredido a la jueza, asegurando que “fue ella la que me  dio una bofetada primero después de escupirme y no hay que ofrecer ninguna versión porque las imágenes grabadas en vídeo hablan por sí solas”.

Domínguez asegura que “estaba muy nervioso, es verdad, porque mi hijo estaba semiinconsciente. Fue hacia él y le golpeé en la cara. Me dijeron que le tenía que dejar en el suelo, pero nadie me dice a mí lo que tengo que hacer en un caso así. Porque es mi hijo y yo después de más de 100 combates era el más indicado para saberlo”.

Relata que “fue entonces cuando me escupió y me pegó y yo le empujé para retirarla”. También niega que se hubiera dado a la fuga, ya que la Policía Local aseguró que allí no estaba cuando llegaron los agentes. “Estaba con mi hijo en la ducha, ayudándole”.

Para el exboxeador, “esto viene de atrás, ella no ha sido capaz de asumir que nuestra relación fue ocasional y por eso su actitud”. Lamenta, dice, “el sufrimiento para el padre de la jueza, entrenador de mi hijo y para mí como un padre”.