VERANO

Noche de espera por OT

Con el objetivo de conseguir la primera fila, varios seguidores de los chicos de OT acamparon en Castrelo

Los seguidores de los chicos de OT llenan Castrelos para ver a sus idolos.
Los seguidores de los chicos de OT llenan Castrelos para ver a sus idolos.
Noche de espera por OT

El entusiasmo de los fans más auténticos no se contenta con conseguir una entrada para el concierto. Tienen que estar en primera fila, donde puedan desplegar sus pancartas y donde, con un algo de suerte, lleguen a tocar a su ídolo. Así piensan los cientos de seguidores que hicieron cola durante horas delante de los accesos norte y sur de Castrelos, dando la vuelta. 

Los más entregados pasaron la noche en el parque, como es el caso de los hermanos Aisha y Fernando, que llegaron dos días antes desde Tenerife, siguiendo a Miriam. Estaban los primeros por orden de entrada, aunque tuvieron más que palabras con un par de chicas que se quisieron colar. “Siempre que se cumplan el orden de llegada, no hay problema; el ambiente es muy bueno”, señalaron un grupo, que procedente de distintas zonas de Vigo y Chapela, compartían cabeza con los canarios.

Al otro lado del recinto, en el primer puesto por la entrada norte estaban dos veteranas de los conciertos, María Palacios y su hija Lucía. Montaron su tienda de campaña nada más acabar el concierto de Juanes, el jueves a la una de la madrugada: “Cuando salió Juanes se hizo una foto con nosotras”, dijo María, quien agradeció la presencia de la Policía Local en el parque. “Primero se identificaron y estuvieron controlando a los menores, luego volvieron como infiltrados, nos sentimos muy seguras”. Miembro del club de fans de Malú y de Pablo Alborán, María y Lucía tienen callo en las esperas pre-concierto.  Con el resto de los acampados, en su mayoría público femenino, pasan el rato jugando a las cartas, perfeccionando los carteles o estirando las piernas. 

Desde primera hora de la mañana comenzaron a llegar los más madrugadores a la zona gratuita en las gradas. El sistema de reserva aquí varía. El espacio ocupado es para grupos numerosos por lo que los interesados se van turnando. Muchos con bocadillo y bebida, afrontan horas bajo el sol, ya que allí la sombra de los árboles no llega. Los más previsores llegaron cargados con las sombrillas.

El fenómeno fan vivió con los chicos de Operación Triunfo su momento álgido en el verano vigués, superando las esperas de Maná.