GALICIA

Viaje solidario en bici de un vigués

Lucas García, vecino de Saiáns, recorrió siete países europeos pedaleando durante 24 días con el objetivo de recaudar fondos para facilitar alojamiento y educación a 80 niños, huérfanos a causa del ébola en Sierra Leona

Lucas García, en las primeras etapas de su viaje que comenzó en Suecia el 17 de julio.
Lucas García, en las primeras etapas de su viaje que comenzó en Suecia el 17 de julio.
Viaje solidario en bici de un vigués

 Con su bicicleta y 16 kilos de equipaje, entre ropa, el portátil, la tienda, la placa solar y el camping gas, Lucas García inició su camino el 17 de julio en Suecia. Por delante le quedaban 2.600 kilómetros, 24 días de pedaleo (y solo uno de descanso) por siete países diferentes hasta que ayer llegó a su destino en Donostia. Allí le esperaban su padre y su hermano para traerlo de vuelta a casa, en Saiáns. “No es necesario tener una preparación especial, ni ser un deportista de élite; para mí el 35% del esfuerzo es físico y el otro 65%, mental; es esencial ser consciente del reto que se pretende”. Así, Lucas, de 24 años, aseguraba encontrarse bien, sin un cansancio excesivo, aunque reconoció que hubo momentos muy duros: “Es complicado quedarse con un día determinado, ya que en cada jornada se presentaba un reto diferente: la lluvia, el terreno, la distancia o el tiempo”. Su aventura fue en solitario, aunque el camino le proporcionó múltiples compañeros de etapa. Estas condiciones fueron las que más les costó asimilar a la familia, tal y como reconoció Lucas: “Mis padres eran reacios a este tipo de viaje y además solo por el riesgo que conlleva pero yo opino que también nos puede pasar algo al ir a comprar el pan”. 

Con tres experiencias similares en su haber (500 kilómetros de norte a sur de Taiwán; 800 kilómetros de Donostia a Santiago y 1.500 de Lisboa a Vigo), explicó a Atlántico que el motivo principal para meterse en esta aventura fue la necesidad de marcar el final de una etapa de su vida: “Acabé el máster que estaba estudiando en Suecia y quería algo que me marcase para siempre”. Fue al comentarlo en su casa cuando surgió la posibilidad de vincularlo con una causa solidaria: “Mi padre colabora con la ONG Harambee y me gustó el proyecto que tienen en Sierra Leona; me hace feliz pensar que estoy contribuyendo a una buena causa”, aseguró. De esta forma abrió una cuenta de crowdfunding en migranodearena.org a favor de Harambee, donde explica la propuesta y da a conocer a la organización sin ánimo de lucro que está detrás. El objetivo es recaudar 10.000 euros y ayer había alcanzado los 4.560 euros con 50 donaciones. A los de familiares y amigos se unieron aportaciones anónimas como un procedente de Singapur, desde donde le daban ánimos. La cuenta aún permanece abierta a ingresos solidarios.

Ahora descansará durante una semana en Vigo para regresar a Suecia, donde le queda pendiente el proyecto de fin de máster en ingeniería de producción. Su salto al mundo laboral se lo plantea en el país nórdico: “Es una sociedad muy abierta y pro-bici”, valoró.