DENOMINACIONES

Albariño goloso para iniciarse en el vino

A lo largo de estos años, sus cepas, cultivadas en espaldera mirando al Miño desde una terraza que se escalona hasta superar los 350 metros sobre el nivel del mar han ido creciendo y mejorando notablemente la calidad de sus uvas

Albariño goloso para iniciarse en el vino

No podían dejar pasar el año de la mayoría de edad de la bodega sin celebrarlo de alguna manera. Y esta novedad en su catálogo puede ser un buen pretexto para celebrar los 18 años de Altos de Torona, una bodega emplazada en O Rosal, pero con el viñedo en Tomiño. Un viñedo espectacular, de cien hectáreas, todo en una única finca. A lo largo de estos años, las cepas, cultivadas en espaldera mirando al Miño desde una terraza que se escalona hasta superar los 350 metros sobre el nivel del mar han ido creciendo y mejorando notablemente la calidad de sus uvas. 

En el viñedo predomina la variedad Albariño, y por eso no es de extrañar que sea la que más vinos aporta a su catálogo: uno del año, otro fermentado en barrica y dos vinos espumosos, un brut y un brut nature. Ahora llega Maremel, un vino que en su nombre ya anticipa alguna de sus características: un vino atlántico, con toda la influencia del mar que sube aguas arriba por el último tramo del Miño al que miran los viñedos y un toque de sabor especialmente goloso que lo hace diferente del resto de los albariños, no solo de O Rosal, también de toda la denominación de origen Rías Baixas. 

La clave de este gusto, más dulce, está en la forma de elaboración. En el proceso de vinificación, llevado a cabo a temperatura controlada en depósitos de acero inoxidable, la fermentación se interrumpe con frío para acentuar el azúcar residual. El resultado es un gusto más goloso, en el que se equilibra dulce con ese punto de acidez que es característico de la variedad Albariño, muy apropiado especialmente para el público más joven que desea abrirse camino en el mundo del vino. Un vino para iniciar, pensado para disfrutarlo en ambientes relajados, en compañía de unos amigos o compartiendo unos aperitivos de cualquier tipo pues su boca admite un amplio maridaje.

Así pues, estamos ante un vino pensado para el gran público, o más bien para el público que vive las primeras experiencias degustando un vino y agradece que la complejidad de aromas y matices sean menos importantes que sus gustos primarios. Un vino divertido, como ya se anuncia en su etiqueta.