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Dr. Oso, cosas de niños

Cuando hablamos de moda solemos pensar en los adultos, pero los más pequeños también reclaman su lugar como protagonistas de las tendencias. La tienda ourensana Dr. Oso apuesta por ofrecerles un catálogo original y divertido y completarlo con decoración y juegos

Imagen de la tienda.
Imagen de la tienda.
Dr. Oso, cosas de niños

¿Cuál es la historia de dr Oso?

Siempre me encantó la moda, estudié diseño y disfruto con todo tipo de arte. Lo curioso es que en un principio los niños no me llamaban la atención, pero la vida me lleva a ellos. Estoy rodeada de niños constantemente y cuando nacieron mis sobrinos me planteé montar una tienda diferente, en la que vender cosas que yo misma usaría. Dr Oso nace con la ilusión de modernizar el mundo infantil. Con los niños se puede dar rienda suelta a la imaginación y Dr Oso es el pequeño rincón donde reside la mía.

¿Qué filosofía sigue Dr oso?

Disfrutar cada día, buscar marcas nuevas, diferentes y originales. Disfruto colocando la ropa o creando nuevos escaparates. Creo que hoy en día tendemos a ser muy negativos y tenemos que empezar a ver que si queremos, podemos y que los pequeños negocios van a triunfar. Como decía Peter Pan: “sólo hay que creer...”. Me gusta la filosofía de que si lo crees lo consigues...

¿Cuál es el criterio para elegir las prendas del catálogo?

Busco marcas diferentes, modernas, originales, que tengan ropa cómoda, que es lo que prima a la hora de vestir a los niños. Me vuelvo un poco loca porque día hay muchas marcas geniales. Me encantaría tener un montón de cosas pero no se puede. Intento tener marcas que no haya en Ourense y, si además están fabricadas en España, mejor y, si es ‘made in’ Galicia, muchísimo mejor.

¿Cómo ha ido evolucionando el sector de la moda infantil?

Se ha modernizado muchísimo, hay infinidad de cosas originales y sobretodo funcionales. Antes no había tantísima variedad. Hoy en día te puedes volver loca. Hay de todo: vajillas que se succionan a la mesa, mordedores de mil formas, mordedores de pulsera de animales, miles de luces quitamiedos, baberos bandana con cuelgachupetes, sacos con forma de tiburón... La ropa se ha vuelto mucho más original, con infinidad de estampados divertidos que convierten una prenda sencilla en una super ‘trend’. En los niños creo que no hace falta romperse mucho la cabeza con patrones diferentes que le resten comodidad porque van a saltar, correr, bailar. Simplemente los estampados especiales hacen única una prenda sencilla. 

¿Es tan cambiante y variable como la moda para adultos?

La verdad es que no, va un poco por libre. Algunas tendencias se ven pero más light. Por ejemplo, ahora está de moda la nostalgia, los años 80 y 90, con el mundo de Los Goonies o ET por series como Stranger Things o Sensación de Vivir. En el sector infantil también se deja ver. El año que viene tendré una marca de bodies para niñas mayores con estampados muy ochenteros o los leggings fuseau que tanto odiábamos cuando eramos pequeñas. Empiezan a verse, aunque cuesta, las faldas y vestidos midi  o los pantalones culottes para niñas. Aún así creo que hoy las prendas infantiles no pasan de moda. Son muy atemporales y la tendencia se deja ver en los estampados en la mayoría de los casos y eso nunca pasa de moda, que se lo digan al animal print o al marinero. 

Los clientes, ¿son los padres o los niños? 

Son los padres. Los niños a veces opinan, pero en el menor de los casos. La palabra que más pesa a la hora de elegir una prenda es la comodidad porque, sino, el niño no va a querer ponérsela. Pero  que sea bonita también es importante.

Los niños crecen rápido y la ropa les queda pequeña. ¿En qué se basan los padres a la hora de comprar?

Piensan en el niño, en su comodidad, que sean prendas de buena calidad. Cada vez miran más dónde está hecha, les gusta que esté fabricado en España o en Portugal. Saben que les va a durar una temporada pero siempre la pueden heredar sus hermanos, primos, vecinos... Si la calidad es mala, la pondrán una temporada y ya no servirá. Cada vez más, los jóvenes pensamos en el consumo responsable, apostando por lo fabricado en España o apoyando a empresas pequeñas y artesanos que están haciendo cosas increibles. Poco a poco lo vamos consiguiendo.

Tu tienda es, además, un punto de juego para los más pequeños. 

Eso viene muy bien para que los niños se entretengan. Hay muchos más tranquilos, pero tener una zona en la que estén dibujando o jugando les da a los padres mucha más tranquilidad para mirar sin prisas.

Realizas venta online. ¿Qué supone esto para Dr Oso?

El mundo online es muy complicado. Hay muchísima competencia, muchísimas tiendas online increíbles y que me sirven de inspiración. Ayuda a llegar a más gente que sólo con la tienda y sirve sobre todo de escaparate. En esto también juegan un papel muy importante las redes sociales. Mucha gente viene a la tienda con la idea algo que ya vio online. Esa misma ventaja también es un inconveniente porque comparan precios, lo ven y lo pueden buscar más barato. Pero en principio son todo ventajas. Es una ventana hacia el exterior.