ENTREVISTA

Dani de la Torre: thriller con alma gallega

Con una estética excepcional Dani de la Torre nos descubre una Barcelona a la vez sórdida y brillante en una película de gangsters al estilo más clásico

Dani de la Torre
Dani de la Torre
Dani de la Torre: thriller con alma gallega

El próximo 11 de diciembre se estrena en España “La sombra de la ley”, una película que, pese a que va precedida por la música e imagen emblemáticas de la 20th Century Fox, no estamos ante una superproducción norteamericana, sino a  un thriller que lleva sello gallego en la producción, en la dirección, el equipo técnico y buena parte de su elenco artístico. Dani de la Torre (Monforte 1975) se ha puesto al frente de esta producción de Vaca Films, en el que es su segundo largometraje como director

1. ¿Cómo surgió el proyecto?

Después de "El desconocido”, Emma Lustres y yo queríamos volver a colaborar juntos en un proyecto, y Luis, también, y estuvimos buscando una idea, y Emma me envió un guión de Patxi Amezcua, que había leido y le había gustado mucho pero que veía muy complicado de realizar. Al leerlo me gustó y me sorprendió, porque era una película de gangsters. Me surgió esa curiosidad: ¿gangsters en España?. Empecé a investigar sobre ese tema, a leer libros, a ver archivos de la época y fui descubriendo un mundo del que no tenía constancia de su existencia. Sabía algo del pistolerismo y las revueltas sociales en la Barcelona de los años veinte, pero no mucho más allá. Y al investigar descubrí que en esa época Barcelona tenía un ambiente gangsteril como el que había en Chicago con la mafia. 

2. ¿Y qué generaba ese mundo gangsteril?

La clave está en el boom económico que generó la neutralidad española durante la primera guerra mundial, que hizo que las fábricas le vendiesen a los contendientes de ambos bandos. Hubo una entrada importante de capital. mucho trabajo, las fábricas se nutrieron de trabajadores andaluces, gallegos, de todas partes, que emigraron, y mucha riqueza que propició por ejemplo que hubiese un gran desarrollo urbanístico, pero también el ocio. El problema llega cuando se acaba la guerra y ese río de riqueza deja de fluir y a la vez surgen las reivindicaciones sociales, contagiadas por los movimientos que se registran en otros países. Si a esto le añadimos que la policía no era muy numerosa porque la mayoría de los jóvenes estaban luchando en la guerra contra Marruecos, todo se descontrola. Los patronos contratan pistoleros para que se carguen a los revolucionarios y los líderes sindicales también contrataban a otros pistoleros para defenderse. Estamos hablando de una época tan convulsa que se producían una media de 30 asesinatos cada día en Barcelona.

3. Parece que hablas de Chicago y no de Barcelona

¡Claro! Es que Hollywood retrató esa época convulsa en su país, pero nadie había hablado nunca de lo que estaba pasando aquí, que daba lugar a situaciones muy semejantes: los millonarios, los dueños de los music halls que conocían las miserias de todos sus clientes y que tenía toda una red de prostitución, extorsiones de policías corruptos, que no cobraban casi nada, mundos de opulencia y ocultos.

4. ¿Estamos entonces ante una historia que se mueve por principios universales?

Hablamos de cuestiones que son comunes en todo el mundo: el deseo, el dinero, el poder, la codicia, el sexo, el amor, el odio... al final estamos hablando de problemas que se mueven igual en España, en China o en Arabia Saudí y nos van a acompañar hasta nuestra extinción. 

5. ¿Y en España?  

Lo primero que comprendí sumergiéndome en esa época tan luminosa y convulsa es que la mayoría de los problemas que se vivieron entonces están todavía sin resolver y muchos de nuestros problemas actuales son herederos de aquellos.

6. Has cuidado mucho la estética, en la foTografía, decorados, ¿Es tán importante?

Estamos hablando, en definitiva, de una película de gangsters, y no puedes traicionar al género. Es importante la estética proque tiene que reflejar una realidad, que, dicho sea de paso, era mucho más brillante en Barcelona que en Brooklin. Los americanos tuvieron que exagerar esa estética para levantarla y en cambio yo aquí tuve que rebajarla, para que pareciese creible, pero la realidad fue mucho más brillante. Los americanos siempre intentaron ensalzar desde el cine a su sociedad y su historia. Si ves “Uno de los nuestros”, no es una historia para sentirse orgullosos, pero está contada a lo grande.

7. ¿Cómo has conseguido equiparar la estética de la sombra de la ley con la de las grandes producciones de Hollywood?

La digitalización ha democratizado el acceso a muchos aspectos de la producción, como por ejemplo los efectos especiales. España cuenta con los meores equipos del mundo en este campo y nosotros trabajamos con El Ranchito que acaba de ganar un Emmy por Juego de Tronos. Si a eso unimos mucho trabajo y también algo de suerte, porque por ejemplo pudimos contar con la colección de coches de época de Ángel Jove, que es una de las mejores de Europa y está en A Coruña.

8. Hay mucho de Galicia en la película, en los escenarios, como el museo del ferrocarril de Monforte.

Eso forma parte de la magia del cine, construir un escenario con espacios que están en distintos emplazamientos. En algunas escenas aparecen, pues un colmado que ya no existe en Barcelona, porque la ciudad ha evolucionado y ahora solo hay franquicias, o un music hall, o la escena del tren. Y en Galicia encontramos esos espacios y los convertimos en la Barcelona de los años veinte.

9. Productora gallega, director gallego, protagonista gallego...¿Es un buen momento para el cine gallego?

Yo creo que sí. Pero es así, gracias al camino recorrido desde hace años por otros directores, por otros proyectos, por el papel que ha tenido la TVG en el desarrollo del audiovisual en Galicia. Hoy podemos encontrarnos a técnicos y a actores gallegos trabajando con Almodóvar, Amenábar, porque se ha trabajado mucho y bien. Y no es solo el caso del cine, también de las series de televisión. Y nostros tenemos que seguir edificando ese proyecto que es la industria audiovisual gallega. Si no piensas a lo grande, no puedes abrir esos nuevos caminos y tirar de otros que vienen detrás como otros tiraron antes de mí. Esa es la evolución lógica de un país y cada uno de nosotros tiene su responsabilidad. Y ves el trabajo no solo de Vaca Films, sino de productoras como Bambú, con Fariña y otras series. Esa es la clave. Los que vengan dentrás lo tendrán, seguramente, tan difícil como nosotros, pero podrán recorrer caminos que ya están abiertos. 

10. Entonces, ¿Piensas que seremos como Hollywood, aunque hablando en otro idioma?

Pienso que en unos años, no muchos, tendremos al primer gallego recogiendo un Oscar.