TEATRO

El verano duerme el teatro

Galicia siempre ha sido una comunidad que ha mostrado su interés por el arte dramático. Buena muestra son sus compañías y sus festivales  

El verano duerme el teatro

El teatro en Galicia existe y existirá tanto en cuanto el público muestre  interés y reivindique que así sea.  Son varios los indicadores que apuntan a que ésta es una tierra abonada a este tipo de arte, al arte dramático.  Por una parte, y como buena muestra de ello está el excelente y reconocido trabajo que realizan las compañías asentadas en la comunidad, algunas con  años de historia y otras casi recién llegadas al mundo de la creación y la representación.

Otro buen indicador de la salud del teatro en Galicia o al menos como señal de que ésta ha sido una tierra entregada al mismo es el gran número de mostras, festivales y encuentros teatrales, algunos con un reconocido prestigio internacional, como puede ser la Muestra de Ribadavia, que se prodigan. Todos cuentan con su público y son una indiscutible ventana con la que acceder a lo que el teatro y los teatreros proponen y crean en todo el mundo.

La tercera pata que puede servir para medir ese interés por el teatro es la programación de los distintos espacios, tanto públicos como privados, y la respuesta que reciben por parte de los espectadores.

Tomando como base los tres pilares la primera conclusión es que no existe una única y gran respuesta, si no que son muchas y variadas, dependiendo de las referencias.

 Algunos espacios logran casi siempre un lleno absoluto en cada una de las funciones programadas, mientras que para otros resulta mucho más costoso acceder a ese gran público. Tal vez merezca la pena analizar las causas y comenzar a poner los remedios para que ni público, ni compañías, ni programadores pierdan tiempo y dinero. 

En cualquier caso, cada quien que asuma la parte de responsabilidad que le corresponda para lograr que el gran mundo del teatro siga estando muy vivo aquí, en Galicia. Cada uno deberá repensarse, hacer una profunda autocrítica y caminar hacia adelante, porque por algo será que el teatro tiene siglos de historia y siempre ha estado muy presente en las sociedades.

Lo que no cabe cuestionarse es dejar de apoyar al teatro y ahí las autoridades políticas tienen que tener claro cuál es su papel.Es importante crear una red, tejer potentes nudos y dejar que vuele. Con el verano, el teatro entra en ritmo lento en la comunidad. Buen momento para repensar.