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Entrenamiento trapalleiro o cómo no hacer las cosas

El trapelleiro nunca calienta al comienzo de su sesión. ¿Para qué? Es una pérdida del tiempo que  prefiere emplear en el móvil, apasionadas discusiones sobre fútbol y política, o para ligar.

Un hombre muy musculado con dos mancuernas en sus manos.
Un hombre muy musculado con dos mancuernas en sus manos.
Entrenamiento trapalleiro o cómo no hacer las cosas

Trapalleiros:  Dícese en Fitness de aquellos individuos que “se automedican” en su entrenamiento. En lugar de dejarse asesorar por el profesional competente, improvisan, copian o inventan las sesiones, cuyo resultado es un potaje de imposible digestión y, en muchas ocasiones, contrario al objetivo que persiguen.
El trapalleiro es fácilmente localizable en cualquier gimnasio o centro deportivo.  Enumeramos alguna de sus principales características.

El trapelleiro nunca calienta al comienzo de su sesión. ¿Para qué? Es una pérdida del tiempo que  prefiere emplear en el móvil, apasionadas discusiones sobre fútbol y política, o para ligar. El calentamiento un invento de los entrenadores para fastidiar.

IMPRESCINDIBLE BATIDO PROTEICO
Entre el equipamiento del trapalleiro rara vez se incluye la toalla para el sudor. Lo imprescindible es una  bebida de última generación o un batido de proteinas de alguna marca recomendada en foros de ‘expertos’ en Internet, aunque se desconozcan propiedades, dosis o efectos secundarios. “Maloserá”.

¿Cuál es el objetivo en la Sala de un trapalleiro? Convertirse en una mezcla de Cristiano, la roca, Thor, Jason Statham y Muñoz Escassi. Para ello se precisa un entrenamiento propio de un Navy Seal.

Este entrenamiento termina reduciéndose a trabajar Pecho y Bíceps todos los días, Espalda y Tríceps de forma esporádica, los Hombros en ocasiones especiales y nunca las Piernas, que ya vale con ir a correr todos los días o bajar la basura por las escaleras. ¿Abdominales? Sólo en verano para lucir en la playa.

CUANTO MÁS PESO, MEJOR
El sistema del trapalleiro tiene una máxima. Levantar el mayor número de kilos posible, y si puede ser gritando, mejor. Más kilos, más músculo. La técnica de ejecución poco importa, el número de series varía según el ánimo. Los descansos son una incógnita, dependiendo del ambiente de charla en la sala.

El trapalleiro se apunta a cualquier actividad de moda, siempre que sea espectacular, le machaque y le prometa músculos de acero en unas semanas.

Nada de esto sucede, pero el trapalleiro encontrará pronto otro método revolucionario en Internet.