MÚSICA

God save the queen

Beyoncé es una estrella que ha sabido mantener fresca su creatividad sin olvidar a quienes siempre la han inspirado, como Michael Jackson o Diana Ross

Beyoncé.
Beyoncé.
God save the queen

Es una cuestión que está totalmente fuera de cualquier debate: Beyoncé es la reina. Lo es por un todo que va más allá de sus hits incontestables y eternos. Es algo que sobrepasa lo puramente musical donde ella, sin duda, presume de la carrera más interesante, a nivel artístico, de los últimos 15 años. 

Su evolución es una maravilla para envidiar y disfrutar. Parece que siempre está en el momento justo, en el sitio adecuado, cenando en la mesa que hay que cenar. Pero su éxito poco tiene que ver con el azar, sino con el talento y, sobre todo, el no perder el interés por nada. Beyoncé es, además de una increíble artista, una declarada empresaria de éxito, filántropa, madre, vegana y dueña de una tremenda fortuna. Además de estar considerada como una de las personas mas influyentes del planeta. Casi nada. 

Sus logros, premios y reconocimientos se cuentan por centenares y su legado está ya a la altura de los más grandes. Desde aquella bomba atómica que fue “Crazy in Love” hasta el reciente “7/11”, un antisingle absolutamente brillante y adictivo , Beyoncé ha hecho lo que ha querido con todo y con todos. Sus tours son una experiencia audiovisual al alcance de muy pocos, con un carisma abrumador sobre el escenario. Cada vez que uno ve alguna de sus coreografías tiene la sensación de que ningún cuerpo humano es capaz de realizar todos los movimientos de esta mujer.

Si nos retrocedemos sus inicios con Destiny’s Child o a aquellas primeras colaboraciones con su marido, Jay Z -mención especial aquel Bonie & Clyde donde surgió el amor-, se puede ver cómo ha ido labrando el sonido del nuevo R&B sin renunciar a los clásicos que admira. La influencia de Jackson, Turner o Diana Ross siempre está presente, y esa es la herramienta que ha utilizado para crear un nuevo universo donde ella es la estrella que alumbra desde hace años a pequeños sistemas planetarios de artistas emergentes que se alimentan de su energía.

Conclusión: Beyoncé siempre sorprende, ya sea con una canción, un proyecto cinematográfico o un concepto renovado de discográfica. Todos quieren parecerse a ella y, lejos de envidiarla, el mundo la quiere y respeta como a una monarca amable y libre,  porque ella es eso , ni más ni menos, la reina de todos y para todos.